jueves, 20 de abril de 2017

La unión del Yoga


Hablando de cómo fundirse, será como
la mecha y la mantequilla absorbidas por la lámpara envolvente,
como el agua de lluvia agotada y bebida por el sol,
como los grandes colores brillantes absorbidos por el cristal,
como la burbuja absorbida en el agua profunda;
éste es el modo de fundirse y ser absorbido;
¡Oh buen hombre! Concentrando la mente, experimenta la verdad
como el sonido que abandona el objeto y se pierde.

- Siddha Boganathar


Cesó todo y dejeme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

- San Juan de la Cruz

viernes, 14 de abril de 2017

Renacer al Uno eterno


La resurrección es renacer a la Consciencia Única, más allá de la identificación opresiva con un cuerpo y una personalidad, más allá de lo temporal y los cambios. Los maestros expresaron esta realización de la Unidad usando símbolos diversos. Con el tiempo sus seguidores - lejos ya de la realización espiritual originaria - acaban perdiendo el significado de estas metáforas, y las interpretan literalmente. Sustituyen así la experiencia interna por liturgias y ritos, y acaban adorando formas, iconos, estatuas, peleando por sus diferencias, sin el menor atisbo de la Unidad esencial tras todas ellas. Los Siddhas fueron muy críticos con las religiones formales, con sus discursos y sus ritos externos, oponiendo a ellos la realización interna, silenciosa y solitaria. Por ello fueron ignorados y perseguidos por las "autoridades" religiosas. Y lo mismo le sucedió a Jesús. En su vida puso de relieve el conflicto entre el oropel externo y el poder frente a la silenciosa y solitaria realización interna. Jesús, como los Siddhas, hizo su propia elección.

viernes, 7 de abril de 2017

Unión


Yoga no es posturas. Yoga es "unión". ¿Unión con qué?

lunes, 3 de abril de 2017

Consciencia cósmica: el Uno tras la multiplicidad


En India dicen que nuestra realidad consta de consciencia y energía, Shiva y Shakti. En Occidente, los físicos descubrieron que la materia es energía concentrada, y ahora los neurocientíficos andan un poco locos intentando localizar y explicar - en vano - la consciencia en el cuerpo físico. Dicen los yoguis que detrás de todo lo que existe hay una única consciencia que abarca todo, a la que algunos llaman "consciencia cósmica". Nosotros somos una parte fragmentada de esa consciencia única, gracias al "ego", nuestro pequeño "yo", que nos separa del resto. El ego es un principio de la naturaleza que crea el juego de la multiplicidad. El yogui trasciende ese encierro del ego mediante sus prácticas yóguicas (y el servicio desinteresado, más allá del "yo") y cumple la aspiración del alma de recobrar la totalidad perdida. Entonces, amar "al prójimo como a ti mismo" es la consecuencia lógica de descubrir que el prójimo eres tú mismo también. Yoguis realizados expresaron su recobrado estado de consciencia cósmica de forma diferente, aquí puedes leer varios ejemplos: http://kriyayogayvida.blogspot.com.es/2011/05/consciencia-cosmica.html. El poema de sri Aurobindo, escrito en 1938 - de ahí su mención a nuestra guerra civil - es bastante descriptivo:


Miro a través del mundo y ningún horizonte pone cerco a mi mirada.
Veo París y Tokyo y Nueva York,
veo estallar las bombas en las calles de Barcelona y de Cantón;
innumerables delitos del hombre y raras acciones bondadosas acontecen en mi interior;
soy la bestia que asesinan, el pájaro que alimentan y protegen.
Los pensamientos de desconocidas mentes me exaltan con su estremecimiento.
Transporto la tristeza de millones en mi pecho solitario.

El Yoga de Jesús


Fue Satchidananda, mi profesor de Kriya Yoga, quien un día me sugirió que escribiera un libro sobre las enseñanzas de Jesús. Al principio me sorprendió, pues, ¿qué podría decir a estas alturas sobre Jesús que no se hubiera dicho ya? Él me dijo que escogiera algunas de sus palabras y meditase en ellas, escribiendo luego la comprensión interna que me viniera sobre su significado. 

Así que me dediqué a ello, hasta acabar escribiendo “El Yoga de Jesús”. Fue una época muy feliz de mi vida, cada día lo dedicaba a una meditación diferente, un momento especial y único de sintonía. Y fue un ejercicio sanador. Escribir este libro me permitió hacer las paces con el pasado, con mi sociedad, con una parte de mí mismo. Comparando las citas con textos de Yoga descubrí que Jesús es un Siddha, un maestro de Yoga, y que Oriente y Occidente hablan de lo mismo, a veces incluso con las mismas palabras.

Posteriormente descubrí que muchos practicantes de Yoga occidentales sentían también la necesidad de integrar la figura de Jesús. Así que creo que el libro también cumple esa función. Algunas personas me han comentado – para mi sorpresa – que leerlo fue una especie de catalizador en su búsqueda espiritual. A veces lo releo con sorpresa, tiene una energía especial que proviene, probablemente, no de mí, sino de estar en un estado de sintonía adecuado.

Poco después de publicarlo me fui al norte de India con Satchidananda. Antes de salir supe que en Rishikesh había una cueva donde santos como Papa Ramdas o Swami Rama Thirta dijeron que había meditado Jesús mismo. Imprimí la descripción del lugar con la esperanza de poder encontrarlo y meditar allí. Nada más llegar a India una compañera de viaje me regaló una imagen de Jesús, la misma de la portada del libro, lo que interpreté como una buena señal. En Rishikesh tomamos un taxi dos compañeros de viaje y yo, en busca de la cueva, veinte minutos de camino por una carretera llena de monos. Nada más llegar al lugar previsto, saqué mis notas… y allí había un indio que hablaba español, en dos minutos nos llevó a la cueva. Meditamos allí, una compañera lloró por la emoción que sintió en el lugar. Sentí una presencia sobradamente conocida y familiar, directamente vinculada con el corazón, y que el círculo se cerraba: que Jesús, los Siddhas de Yoga e India estaban perfectamente unidos en la misma Verdad eterna, intemporal. El trabajo, fuera cual fuese, estaba ya cumplido. Me siento profundamente agradecido por esta experiencia.

Sobre el libro:
El Yoga de Jesús

miércoles, 15 de marzo de 2017

El morador universal


Contengo al mundo entero en el abrazo de mi alma:
En mí arden Arturo y Belfegor.
En cualquier forma viva a la que me vuelvo
Veo mi propio cuerpo con otra cara.

Todos los ojos que me miran son mis únicos ojos;
El corazón que late dentro de todos los pechos es mío.
La felicidad del mundo fluye a través de mí como el vino,
Sus millones de penas son mis agonías.

Aun así todos sus actos son sólo olas que pasan
Sobre mi superficie; por dentro quieto por siempre,
Innato me siento, intemporal, intangible:
Todas las cosas son sombras en mi tranquilo espejo.

Mi vasta trascendencia sostiene el torbellino cósmico;

Estoy escondido en él como la perla en el mar.

Sri Aurobindo
"El morador interno universal"

jueves, 9 de marzo de 2017

El mundo es el Ser


Algunas tradiciones espirituales hablan del mundo como irreal, una ilusión. Los Siddhas dicen que el mundo es real; la ilusión que nos hace sufrir está en nuestra mente, en nuestra interpretación del mundo. "Estamos soñando con los ojos abiertos" es su diagnóstico de la condición humana. Yoga sería el proceso de liberar todos los patrones conscientes y - sobre todo - subconscientes que distorsionan nuestra experiencia de lo Real. Un gran yogui, Sivananda, declaró que "cuando desaparece la consciencia del ego, el mundo se convierte en una fuente interminable de gozo". Practicando la atención incondicional, sin etiquetas, el yogui descubre pequeñas maravillas en la plenitud de cada instante, y que toda la naturaleza participa de esta plenitud. Éramos nosotros los que estábamos ausentes.

sábado, 4 de marzo de 2017

Tus errores forman tu camino


En el sendero espiritual puedes abandonar tu mente, pero no tu corazón. Síguelo y todo irá bien. O mal, pero si estás atento descubrirás los errores y crecerás en entendimiento, avanzando así en tu camino - el único que es para ti. Tus propios errores son tus pasos para avanzar. Por contra, vivir los errores de otros es tiempo perdido, te desvías hacia ninguna parte. Aprende a aquietar la mente y las emociones y siente lo que te dice tu corazón. Cuando lo sigues tu vida se llena de sentido.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Babaji, Badrinarayan, Badrinath


Esta imagen de bronce es una réplica exacta del murti (deidad) sagrado de más de 2.500 años de antigüedad - y ya tenía algunos miles de años cuando se descubrió - del Señor Krishna meditando, protegido por un arbusto (badri), en Badrinath. Esta réplica la hizo una devota occidental a la que inusualmente se le permitió ver de cerca el murti original dentro del templo de Badrinarayan; ella tuvo una visión divina que la impulsó a producir la réplica en bronce.
El murti original de Badri Narayan siempre está muy decorado y cubierto de modo que no se puede ver el murti original, pero se puede ver su forma verdadera contemplando la imagen de la réplica.
La historia de la imagen es la siguiente:
Según el Srimad Bhagavad Purana y la tradición de la India, hace más de cinco mil años, Krishna le dio una instrucción espiritual a su querido amigo Uddhava, un conocimiento sagrado que luego cristalizó en el Uddhava Gita. Después de eso Krishna le dio sus sandalias sagradas a Uddhava y le pidió que se dirigiera a Badrinath, Himalaya, y meditara en Él, porque a partir de ese momento siempre estaría presente en ese lugar. Sri Uddhava cumplió lo acordado y obtuvo Mukti, la liberación. Habiendo dado su promesa de que siempre estaría presente en Badrinath, el Señor Krishna se encarnó como un sabio inmortal con el aspecto de asceta del Señor Shiva, con largos cabellos, y tomó su morada allí para realizar penitencias y ofrecer guía y protección espiritual al mundo entero. Él era un mahayogui del orden más elevado, y enseñó el yoga de antaño. Con el tiempo los habitantes del Himalaya comenzaron a venerar al gran mahasiddha, y le adoraron en un templo con una imagen con forma de Shalagrama Shila (piedra negra). Él permaneció siempre vivo en la región mientras realizaba penitencias de un punto a otro, mientras a la vez era adorado en el templo. Sin embargo, con el transcurso del tiempo fuerzas negativas y adhármicas se apoderaron de la región. Fue durante este tiempo que muchos lugares y templos sagrados fueron destruidos. Los habitantes de Badrinath que habían adorado a este gran sabio Badrinarayan con gran devoción temían le eminente destrucción de la imagen sagrada y la escondieron en el río Alakananda, en un lugar profundo, por seguridad desconocido para todos. Con el tiempo el templo de Badrinarayan fue destruido por fuerzas malvadas y la región fue sometida a su control.
Muchos años pasaron hasta que una gran personalidad espiritual conocida como Adi Shankaracharya apareció en escena. Un día, mientras caminaba por Badrinath, el sabio eterno Badrinarayan se apareció ante él y le instruyó para que se dirigiera a un lugar del río Alakananda y recobrase la antigua imagen que había permanecido allí escondida, olvidada por todos. Adi Shankaracharya siguió la instrucción divina y se sumergió en el río, recuperando la imagen. Después reconstruyó un nuevo templo para alojarla y lo consagró.
Es muy interesante señalar que la imagen del Señor Krishna Badrinarayan tiene un gran parecido con la imagen del sabio eterno e inmortal conocido como Mahavatar Babaji, cuya imagen y existencia fue revelada al mundo por el libro "Autobiografía de un yogui", de Paramahansa Yogananda. En él se dice que el sabio eterno mora en la tierra sagrada de Badrinath hasta el día de hoy. Queda muy claro ante toda esta evidencia que el Señor Krishna Badrinarayan y el Mahavatar Babaji son uno. El mismo Lahiri Mahasaya dijo que "el viejo Padre Babaji no es otro sino Krishna".

martes, 14 de febrero de 2017

Meditación es cavar en la consciencia


La observación de la mente permite descubrir los pensamientos como fenómenos que aparecen en la consciencia y desaparecen. Pero la consciencia siempre está ahí, pensemos o no en ella. Es como la luz, hace posible que veamos los objetos, pero normalmente no reparamos en ella, aunque sin ella es imposible la visión. Cuando exploras la consciencia misma no encuentras principio ni fin, ni límites. Los Siddhas hablan de "vettaveli" - espacio de liberación. Desde ahí uno puede descubrir la irrealidad de las construcciones de nuestra mente, que muy a menudo son causa de sufrimiento, y que incluso no tienen que ver con lo que en realidad sucede en el ahora.
Y hay más. La consciencia pura, libre de pensamientos, trae consigo el gozo. El gozo es una alegría incondicional que no depende de las cosas; siempre está ahí, a condición de que uno deje de identificarse con pensamientos y construcciones mentales y se centre en la consciencia misma. La meditación es atravesar la hojarasca de pensamientos y cavar hondo en la consciencia, el Ser, vettaveli, hasta que brotan las aguas del gozo y la paz.

jueves, 9 de febrero de 2017

¿Qué me puede preocupar?


Sonrío en cada flor, brillo en el relámpago y rujo en el trueno. Me agito en las hojas, silbo en los vientos, y retumbo en los mares encrespados. Soy la Personalidad Impersonal del universo entero. ¿Qué me puede preocupar?
Kriya Babaji,
Meditación "Yo Soy".
http://www.kriyayogadebabaji.net/babaji.htm

miércoles, 1 de febrero de 2017

El espacio luminoso del samadhi


Vettaveli ("vasto espacio luminoso") representa el estado gozoso de samadhi, el espacio de consciencia, de atención trascendental, la consciencia misma de ser. Es un “lugar” donde los pensamientos caen, uno a uno, hasta que la propia consciencia existe meramente como una expansión vacía. Representa la ausencia de subjetividad y de objetividad. Representa la salida del tiempo. Es el ahora eterno. Es un lugar donde uno trasciende el pasado, el presente y el futuro. Es un estado que no es accesible a la percepción sensual; un estado sin marcas distintivas, un cielo sin manchas. Vettaveli es la liberación y la verdadera libertad. Al repetir el mantra "va" y "si" durante el pranayama, descubrimos la presencia de Sivam, el Señor, en sus modalidades dinámica y estática, y los seis chakras inferiores se abren, revelando a vettaveli, el espacio abierto, la liberación. Es “esa Verdad, el sol que yace escondido en la oscuridad de la ignorancia" del que habla el Rigveda.
"La iluminación: no es lo que piensas"

martes, 24 de enero de 2017

El juego de Kundalini


Un despertar súbito y completo de Kundalini sólo es posible tras una enorme preparación y con la supervisión directa de un guía - cosas no disponibles para la gran mayoría de yoguis. "Kriya Yoga" es el despertar suave, gradual e integrado de Kundalini, al unísono de un proceso de gradual de purificación.

Kundalini activa contenidos ocultos del subconsciente. Si no te dejas enredar por ellos, ella seguirá avanzando en su camino ascendente. Todos esos contenidos (deseos, tendencias) son "karma", obstáculos delante del camino del yogui a la realización del Ser. Pero si juegas bien el juego de Kundalini puedes atravesar todo eso sin tener que vivirlo (lo que a veces llevaría varias vidas!). El juego es "Aceptar pero sin dejarte arrastrar" - así se liberan estos contenidos.

El ego asocia el deseo a la vida - y en parte es así - pero se equivoca al pensar que no hay vida más allá del deseo. Más allá del deseo está el origen de toda vida. Kundalini, en su ascenso motivado por la práctica yóguica constante, irá en busca del centro de todo: la fuente plena de la existencia, en el chakra de la corona. Pero para llegar allí tendrá que atravesar una miríada de atracciones/distracciones que se van presentando. Paciencia, determinación (y comprensión del proceso) son imprescindibles para el el avance del yogui de Kriya. 

sábado, 14 de enero de 2017

La Gracia contradice al karma


"La Gracia Divina contradice al karma, sabes, lo derrite como la mantequilla que se pone al sol.
Si tienes una aspiración que es lo suficiente sincera o una oración que es lo bastante intensa, puedes bajar Algo que cambiará todo, todo - verdaderamente lo cambia todo.
Un ejemplo: una piedra cae de forma bastante automática; digamos, una teja cae, si se suelta, ¿no? Pero si viene, por ejemplo, el determinismo vital o mental de alguien que pasa por ahí y no quiere que caiga y pone la mano, caerá sobre su mano, y no al suelo. Así que esa persona ha cambiado el destino de esta piedra o teja. Es otro determinismo que ha entrado, y en vez de que la piedra caiga sobre la cabeza de alguien, cae sobre la mano y no mata a nadie.

Esto es una intervención desde otro plano, de una voluntad consciente que intervendrá en un mecanismo más o menos inconsciente."
La Madre, del ashram de Sri Aurobindo