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lunes, 12 de febrero de 2018

Samadhi (unión)


Aquellos que se sientan en el samadhi de la Consciencia Pura
visionan los bosques místicos y el estanque florecido
vagan en la expansión real del vasto vacío
y allí a los pies del fértil Monte Meru
embridan su caballo de la respiración para que se detenga. 
-- Tirumular, Tirumandiram

El aspirar del aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire,
en la noche serena
con llama que consume y no da pena;
que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco parecía,
y el cerco sosegaba,
y la caballería
a vista de las aguas descendía.
-- San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual

jueves, 20 de abril de 2017

La unión del Yoga


Hablando de cómo fundirse, será como
la mecha y la mantequilla absorbidas por la lámpara envolvente,
como el agua de lluvia agotada y bebida por el sol,
como los grandes colores brillantes absorbidos por el cristal,
como la burbuja absorbida en el agua profunda;
éste es el modo de fundirse y ser absorbido;
¡Oh buen hombre! Concentrando la mente, experimenta la verdad
como el sonido que abandona el objeto y se pierde.

- Siddha Boganathar


Cesó todo y dejeme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

- San Juan de la Cruz

martes, 8 de noviembre de 2016

El Divino personal


En la mentalidad Nueva Era actual resulta casi embarazoso hablar de un Dios personal, predominan pensamientos como “tú eres tu propio gurú” o “tú eres Dios”, o incluso “Dios es tu propia proyección personal”. No se podría decir que la consciencia cósmica, la única consciencia detrás de todo, es un ser personal, pero el Sanatan Dharma (el llamado “hinduismo”) enseña que esa consciencia se puede manifestar a nosotros por nuestra devoción y aspiración, y por su gracia, a través de una persona humana. Así se manifestó a Arjuna a través de Krishna, tal como narra el Bhagavad Gita, y así también se puede manifestar a nosotros a través de un Satgurú.

También se da esa manifestación personal del Divino a nivel interno y, según las palabras de yoguis y santos como Sri Aurobindo, Yogananda, Ramakrishna, San Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús y místicos sufíes, se puede pensar que esta relación es finalmente una fuente de gozo inconcebible.

Devoción, entrega y liberación

lunes, 24 de noviembre de 2014

El sonido auto-existente


(Los Siddhas describen en sus versos, como San Juan de la Cruz, la experiencia de la Unión o samadhi, con diferentes metáforas. Sus palabras, al meditarlas, tienen sabor a eternidad. Estos versos describen la fusión en el Aum):

***

El sonido auto-existente se está extendiendo;
totalmente encantada y envuelta en la totalidad de la plenitud,
la gran mente mora en el espacio sin forma,
¿hay un término para expresarlo abriendo la boca?

La mente mezquina que va corriendo y buscando
será inmersa en ese estado de absorción.

Cómo es estar inmerso al zambullirse,
como obtener fuerza y energía de una comida que aumenta;
cómo es estar encantado por la concentración
como bebiendo el puro néctar iluminado.



Siddha Boganathar 


Kriya Bhakti Yoga: el Yoga del corazón


El sendero del Kriya Yoga de Babaji consta de cinco partes, cada una de ellas se corresponde con cada uno de los cinco cuerpos o envolturas del ser humano:

- Kriya Hatha Yoga - asanas para el cuerpo físico
- Kriya Kundalini Pranayama - respiraciones para el cuerpo vital o emocional
- Kriya Dhyana Yoga - meditaciones para el cuerpo mental
- Kriya Mantra Yoga - mantras para el cuerpo intelectual
- Kriya Bhakti Yoga - devoción para el cuerpo causal o espiritual

De todos ellas, probablemente la más descuidada u olvidada por los estudiantes sea la quinta, el Kriya Bhakti Yoga. Y eso que, probablemente, es la parte que más puede contribuir a nuestra felicidad de una forma directa. La práctica exitosa del Kriya Yoga culmina con la apertura del corazón. Se podría decir que el resto de las prácticas son una preparación para que todos nuestros cuerpos o vehículos puedan alojar y sostener la más alta de las vibraciones, el amor divino. Babaji es la personificación de este poder: “donde hay amor, allí estoy yo” afirma el Maestro.


Desvíos emocionales

Si en el ejercicio de Kriya Hatha Yoga trabajamos con el cuerpo físico, en la práctica de Kriya Bhakti Yoga lo que ejercitamos es nuestro corazón, nuestra capacidad de amar. “Anbe Sivam” dice el Tirumandiram del Siddha Tirumular: “Dios es amor”. Una afirmación radical y diferente de la definición más conocida de Dios como Sat-Chit-Ananda o existencia, consciencia y gozo absolutos. El Siddhanta del sur de la India, el Yoga de los Siddhas, habla de Dios como amor, y enfatiza que todos Sus actos son, en primer y en último término, manifestaciones de la gracia. De modo que el Divino que buscamos, la verdad última, tiene que ver con nuestro corazón.

El amor divino resulta oscurecido, principalmente, por el deseo. Nuestro cuerpo vital o emocional está lleno de anhelos. Ninguno de ellos nos va a dar la felicidad que buscamos, pero aun así la mayor parte de nuestra energía está en el cuerpo vital: nuestra vida está dirigida por él, en busca de sus compensaciones emocionales, sea comida, bebida, sexo, películas y libros, competiciones deportivas, etc. Todo ello se resume en un “yo quiero/deseo”.

En el otro lado está la motivación por alcanzar el Divino, por la realización del Ser, velada por estos anhelos del emocional. Podemos hacer mucha práctica yóguica, pero el emocional estará acechando, antes y después de ella, para que volvamos a entregarle nuestra energía, para que pueda reanudar la persecución de sus compensaciones.

De modo que es necesario nutrir, en vez de nuestro emocional, nuestro anhelo por el Divino, por la realización del Ser. Esto lo podemos hacer con lecturas inspiradoras, pasando tiempo con personas que nos inspiren (Satsang), o cultivando la devoción con la práctica del Bhakti Yoga. De este modo, el emocional se irá convirtiendo en devocional, apoyándonos en nuestro esfuerzo por la realización del Ser, en vez de ser el principal obstáculo y distracción para ella.

Nuestro tiempo es limitado; debemos considerar, pues, dónde vamos a invertir nuestra energía y de qué nos vamos a alimentar a nivel emocional.


Ejercitando el amor incondicional

La práctica de Bhakti Yoga consiste en ejercitar el corazón, en generar amor. Podemos, por ejemplo, cantar ante una imagen del Divino (cualquiera que nos produzca devoción) o del gurú, ofrecerle flores o incienso, o una pequeña ofrenda. Realmente lo de menos es lo que hagamos, sino cómo lo hagamos. Se trata de ejercitar y de ofrecer todo nuestro amor incondicional al objeto de devoción elegido. ¡La experiencia es muy gratificante! Uno se vuelve feliz al experimentar el amor incondicional. Las prácticas yóguicas avanzadas producen ananda, el gozo yóguico impersonal, pero – como señala Sri Aurobindo – la alegría del amor del corazón es más profunda y satisfactoria que el ananda.

De modo que si cada día dedicamos un espacio a esta práctica – junto con la de asanas, pranayama y meditación – saborearemos diariamente el néctar del amor. Y nuestro corazón empezará también a expandirse.

En la práctica avanzada del Bhakti Yoga, uno empieza a prolongar este estado del amor a la vida cotidiana, justo igual que uno prolonga a la actividad diaria la quietud mental y el discernimiento obtenidos en las meditaciones. El devoto empieza a ver a su imagen divina en los demás – independientemente de que los otros lo sepan o no – y en lo que le rodea, y sigue proyectando su amor incondicional hacia esa imagen omnipresente. Tal es el ideal prescrito en el Bhagavad Gita:

“Con la mente armonizada por el Yoga, el yogui ve al Ser morando en todos los seres, y a todos los seres en el Ser; él ve lo mismo en todas partes. El que Me ve en todas partes y ve todo en Mí, no llega a separarse de Mí, ni yo llego a separarme de él” Bhagavad Gita VI.29-30.

Esta prescripción es, en realidad, una receta para la felicidad del estudiante.

La llamada “visión universal del amor” sucede cuando el yogui ve al objeto de su devoción en todo. Entonces toda la existencia, todo lo que ve y hace se convierte en una fuente de disfrute del amor divino. “Ya sólo en amar es mi ejercicio” escribía San Juan de la Cruz. Ésta es la realización yóguica del Bhakti Yoga; la realización amorosa del Uno. Un sendero extremadamente dulce y gozoso. 

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Dónde está Krishna?


Las desesperación creció en las gopis (pastoras) cuando descubrieron que a Krishna no se le podía encontrar en parte alguna. Vagaban por el bosque buscándole. Preguntaban a los árboles si sabían dónde estaba Krishna: “Oh árbol Ashwattha, oh árbol Banyan, ¿visteis por casualidad, a nuestro Krishna, que nos ha robado el corazón? Estaba con nosotras, y en nuestra insensatez, pensamos que éramos dueñas de él, y así, para castigarnos, se ha ido y nos dejó lamentándonos. Dinos si lo habéis visto".

Srimad Bhagavatam



En mi lecho, durante la noche, busqué al amado de mi alma.
¡Lo busqué y no lo encontré!
Me levantaré y recorreré la ciudad;
por las calles y las plazas,
buscaré al amado de mi alma.
¡Lo busqué y no lo encontré!

Me encontraron los centinelas
que hacen la ronda por la ciudad:
"¿Han visto al amado de mi alma?"

Cantar de los cantares



¿Adónde te escondiste,
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti, clamando, y eras ido.         

  Pastores, los que fuerdes
allá, por las majadas, al otero,
si por ventura vierdes
aquél que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.          

  Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

Cántico espiritual



Descubrí el dolor cuando amé a mi Señor
pues la separación siempre duele:
un vagabundo no es amigo de nadie.
No encuentro descanso en tu ausencia.
No he visto nunca en este mundo
belleza como la tuya, mi Señor.

¿Cuándo volverás
y traerás la primavera a mi vida?

Mirabai



¿Oh tú que me rechazas, no merezco
el rechazo ni el abandono.
La noche de tu ausencia es larga.
¡Que venga ya el alba
con el abrazo de tu amor!

Al Mutamid de Sevilla


martes, 21 de diciembre de 2010

Samadhi, la vivencia del Ser

621. Visión mística en Samadhi

Quienes se sientan en el Samadhi de la Consciencia Pura
visualizan los Bosques Místicos y el Estanque Radiante;
deambulan por la extensión real del Espacio
y allí, al pie de la fértil Montaña Meru,
refrenan su Caballo de la Respiración para hacer una parada.

Tirumular 


Gocémonos, amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte o al collado
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.

(...) que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco parecía,
y el cerco sosegaba,
y la caballería
a vista de las aguas descendía.

San Juan de la Cruz