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miércoles, 26 de mayo de 2021

La mente que teje la experiencia

 

Entre el Ser (tú) y el mundo está la mente. Nuestra experiencia del mundo es la tela de araña que teje nuestra mente (maya). Yoga supone hacernos cargo de nuestra mente - mucho más que hacer posturas. Existen muchas formas de hacerlo, más o menos efectivas según la persona. Cuando la mente se detiene percibimos lo que está detrás de ella: el sol del Ser, tras las nubes de los pensamientos que forman nuestra maya. Una consciencia gozosa indefinible sin principio ni fin. Cesan las modificaciones de la consciencia y moramos en nuestra propia forma o naturaleza verdadera, como dicen los Yoga Sutras.

La práctica constante nos lleva allí.


miércoles, 27 de enero de 2021

Recordando quién eres

 

Dicen los Siddhas que lo que experimentas es un engaño. Un engaño cósmico, pero engaño al fin y al cabo. No eres lo que crees que eres. Ni siquiera eres un hombre o una mujer, igual que no eres lo que sueñas. Esta noche será el fin del mundo para ti. Todo desaparecerá sin dejar rastro. En el sueño profundo te disolverás en tu Ser. Y luego despertarás y amanecerás de nuevo, renovado, para seguir en la película cósmica.

El yogui también entra en el Ser y se renueva en él pero de forma consciente, en su meditación profunda. Y conforme progresa, poco a poco va recordando la perspectiva del Ser y la lleva al engaño cósmico, para volverlo divino. "Yo mismo me siento en el propio corazón de la ilusión sin ser engañado" - Kriya Babaji.


viernes, 22 de junio de 2018

Maya


Quienes se aferran al engaño cósmico (maya) tienen que aceptar su ley básica de la polaridad: flujo y reflujo, elevación y caída, día y noche, placer y dolor, bien y mal, nacimiento y muerte. Este patrón cíclico asume cierta monotonía angustiosa cuando el hombre ha pasado por algunos miles de nacimientos humanos; entonces comienza a echar una mirada esperanzadora más allá de las compulsiones de maya - P. Yogananda

viernes, 1 de septiembre de 2017

Maya


Maya, según Amma. Gran explicación que merece ser traducida. Su enseñanza es la misma que la de los Siddhas:
“Maya no significa “no existente”. Más bien significa “siempre cambiante”. Por ejemplo, toma una flor abierta. Disfrutas el color y la fragancia de la flor. Pero por la tarde esa misma flor se marchita – con esa comprensión tú disfrutas la flor. Si tienes esa comprensión de que todo está cambiando, cuando la flor se marchite no llorarás. Maya no significa que la flor nunca existió, sino que está en un estado constante de cambio.
Cuando avanzamos a través de la vida con nociones preconcebidas experimentaremos sufrimiento. Cuando pensamos “esta persona me amará, esa persona me dará esto o lo otro" – esa expectativa crea sufrimiento. Si dependemos de eso que está cambiando, el sufrimiento será el resultado. Ésta es la verdadera definición de maya.
Vamos por la vida creyendo que la felicidad puede encontrarse en las demás personas, que puede ser encontrada fuera de nosotros mismos. Es por ello que no somos capaces de atravesar esta maya. Un perro puede masticar un hueso tanto que sus encías empiecen a sangrar. El perro disfruta de la sangre, pensando que viene del hueso. Finalmente el perro pierde la consciencia debido a la pérdida de sangre. De forma similar, pensamos que estamos encontrando el gozo en los objetos de los sentidos, pero si miramos de cerca encontraremos que la fuente de gozo está siempre, y sólo, dentro de nosotros mismos. Estamos pensando que la fuente de gozo son las demás personas o los objetos fuera de nosotros. Es por ello que no somos capaces de vencer a maya.
Estamos dependiendo de los demás para el amor y la felicidad. Estamos dependiendo de algo que no existe. Así que estamos esperando algo que no está ahí. Debemos despertar internamente. En vez de buscar deberíamos estar dando.
La expectativa es lo que produce sufrimiento. Cuando no obtenemos lo que esperamos recibir, nos sentimos tristes. Esta tristeza da paso a la ira, que conduce finalmente a la depresión. Pero todo comienza con la expectativa. En vez de recibir, empieza a pensar en dar. No busques la felicidad fuera de ti mismo. Hay una fuente de felicidad dentro. No somos velas encendidas por los demás, sino el sol auto-refulgente.
Cuando comprendamos la espiritualidad, nuestra vida será como la de Sri Krishna – una vida de risa. Comprender la espiritualidad es como un nadador experimentado nadando en el océano – él o ella disfrutarán de las olas. Cuando tengas ese conocimiento, serás capaz de desplazarte con una mente ecuánime."

martes, 8 de noviembre de 2016

Cuando trasciendes maya, el engaño cósmico



Cuando trasciendes maya (engaño cósmico) en la quietud de tu alma, el mundo no desaparece, pero el corazón completo de su significado cambia. La visión espiritual no revela que el mundo no exista. Más bien todo él existe, pero de forma significativamente diferente de cómo era antes: todo es el ser y el alma y la naturaleza de la Divinidad, todo es Krishna. 

No hay consuelo en que la liberación (del sufrimiento o de la reencarnación) pase de la parcialidad del mundo a la grandeza divina, de la acción al silencio. Porque el Bhagavad Gita insiste en que, mientras vives, debes ser consciente del Ser y de su silencio, y aun así actuar con poder en el mundo de la naturaleza.