miércoles, 15 de marzo de 2017

El morador universal


Contengo al mundo entero en el abrazo de mi alma:
En mí arden Arturo y Belfegor.
En cualquier forma viva a la que me vuelvo
Veo mi propio cuerpo con otra cara.

Todos los ojos que me miran son mis únicos ojos;
El corazón que late dentro de todos los pechos es mío.
La felicidad del mundo fluye a través de mí como el vino,
Sus millones de penas son mis agonías.

Aun así todos sus actos son sólo olas que pasan
Sobre mi superficie; por dentro quieto por siempre,
Innato me siento, intemporal, intangible:
Todas las cosas son sombras en mi tranquilo espejo.

Mi vasta trascendencia sostiene el torbellino cósmico;

Estoy escondido en él como la perla en el mar.

Sri Aurobindo
"El morador interno universal"

jueves, 9 de marzo de 2017

El mundo es el Ser


Algunas tradiciones espirituales hablan del mundo como irreal, una ilusión. Los Siddhas dicen que el mundo es real; la ilusión que nos hace sufrir está en nuestra mente, en nuestra interpretación del mundo. "Estamos soñando con los ojos abiertos" es su diagnóstico de la condición humana. Yoga sería el proceso de liberar todos los patrones conscientes y - sobre todo - subconscientes que distorsionan nuestra experiencia de lo Real. Un gran yogui, Sivananda, declaró que "cuando desaparece la consciencia del ego, el mundo se convierte en una fuente interminable de gozo". Practicando la atención incondicional, sin etiquetas, el yogui descubre pequeñas maravillas en la plenitud de cada instante, y que toda la naturaleza participa de esta plenitud. Éramos nosotros los que estábamos ausentes.

sábado, 4 de marzo de 2017

Tus errores forman tu camino


En el sendero espiritual puedes abandonar tu mente, pero no tu corazón. Síguelo y todo irá bien. O mal, pero si estás atento descubrirás los errores y crecerás en entendimiento, avanzando así en tu camino - el único que es para ti. Tus propios errores son tus pasos para avanzar. Por contra, vivir los errores de otros es tiempo perdido, te desvías hacia ninguna parte. Aprende a aquietar la mente y las emociones y siente lo que te dice tu corazón. Cuando lo sigues tu vida se llena de sentido.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Babaji, Badrinarayan, Badrinath


Esta imagen de bronce es una réplica exacta del murti (deidad) sagrado de más de 2.500 años de antigüedad - y ya tenía algunos miles de años cuando se descubrió - del Señor Krishna meditando, protegido por un arbusto (badri), en Badrinath. Esta réplica la hizo una devota occidental a la que inusualmente se le permitió ver de cerca el murti original dentro del templo de Badrinarayan; ella tuvo una visión divina que la impulsó a producir la réplica en bronce.
El murti original de Badri Narayan siempre está muy decorado y cubierto de modo que no se puede ver el murti original, pero se puede ver su forma verdadera contemplando la imagen de la réplica.
La historia de la imagen es la siguiente:
Según el Srimad Bhagavad Purana y la tradición de la India, hace más de cinco mil años, Krishna le dio una instrucción espiritual a su querido amigo Uddhava, un conocimiento sagrado que luego cristalizó en el Uddhava Gita. Después de eso Krishna le dio sus sandalias sagradas a Uddhava y le pidió que se dirigiera a Badrinath, Himalaya, y meditara en Él, porque a partir de ese momento siempre estaría presente en ese lugar. Sri Uddhava cumplió lo acordado y obtuvo Mukti, la liberación. Habiendo dado su promesa de que siempre estaría presente en Badrinath, el Señor Krishna se encarnó como un sabio inmortal con el aspecto de asceta del Señor Shiva, con largos cabellos, y tomó su morada allí para realizar penitencias y ofrecer guía y protección espiritual al mundo entero. Él era un mahayogui del orden más elevado, y enseñó el yoga de antaño. Con el tiempo los habitantes del Himalaya comenzaron a venerar al gran mahasiddha, y le adoraron en un templo con una imagen con forma de Shalagrama Shila (piedra negra). Él permaneció siempre vivo en la región mientras realizaba penitencias de un punto a otro, mientras a la vez era adorado en el templo. Sin embargo, con el transcurso del tiempo fuerzas negativas y adhármicas se apoderaron de la región. Fue durante este tiempo que muchos lugares y templos sagrados fueron destruidos. Los habitantes de Badrinath que habían adorado a este gran sabio Badrinarayan con gran devoción temían le eminente destrucción de la imagen sagrada y la escondieron en el río Alakananda, en un lugar profundo, por seguridad desconocido para todos. Con el tiempo el templo de Badrinarayan fue destruido por fuerzas malvadas y la región fue sometida a su control.
Muchos años pasaron hasta que una gran personalidad espiritual conocida como Adi Shankaracharya apareció en escena. Un día, mientras caminaba por Badrinath, el sabio eterno Badrinarayan se apareció ante él y le instruyó para que se dirigiera a un lugar del río Alakananda y recobrase la antigua imagen que había permanecido allí escondida, olvidada por todos. Adi Shankaracharya siguió la instrucción divina y se sumergió en el río, recuperando la imagen. Después reconstruyó un nuevo templo para alojarla y lo consagró.
Es muy interesante señalar que la imagen del Señor Krishna Badrinarayan tiene un gran parecido con la imagen del sabio eterno e inmortal conocido como Mahavatar Babaji, cuya imagen y existencia fue revelada al mundo por el libro "Autobiografía de un yogui", de Paramahansa Yogananda. En él se dice que el sabio eterno mora en la tierra sagrada de Badrinath hasta el día de hoy. Queda muy claro ante toda esta evidencia que el Señor Krishna Badrinarayan y el Mahavatar Babaji son uno. El mismo Lahiri Mahasaya dijo que "el viejo Padre Babaji no es otro sino Krishna".

martes, 14 de febrero de 2017

Meditación es cavar en la consciencia


La observación de la mente permite descubrir los pensamientos como fenómenos que aparecen en la consciencia y desaparecen. Pero la consciencia siempre está ahí, pensemos o no en ella. Es como la luz, hace posible que veamos los objetos, pero normalmente no reparamos en ella, aunque sin ella es imposible la visión. Cuando exploras la consciencia misma no encuentras principio ni fin, ni límites. Los Siddhas hablan de "vettaveli" - espacio de liberación. Desde ahí uno puede descubrir la irrealidad de las construcciones de nuestra mente, que muy a menudo son causa de sufrimiento, y que incluso no tienen que ver con lo que en realidad sucede en el ahora.
Y hay más. La consciencia pura, libre de pensamientos, trae consigo el gozo. El gozo es una alegría incondicional que no depende de las cosas; siempre está ahí, a condición de que uno deje de identificarse con pensamientos y construcciones mentales y se centre en la consciencia misma. La meditación es atravesar la hojarasca de pensamientos y cavar hondo en la consciencia, el Ser, vettaveli, hasta que brotan las aguas del gozo y la paz.

jueves, 9 de febrero de 2017

¿Qué me puede preocupar?


Sonrío en cada flor, brillo en el relámpago y rujo en el trueno. Me agito en las hojas, silbo en los vientos, y retumbo en los mares encrespados. Soy la Personalidad Impersonal del universo entero. ¿Qué me puede preocupar?
Kriya Babaji,
Meditación "Yo Soy".
http://www.kriyayogadebabaji.net/babaji.htm

miércoles, 1 de febrero de 2017

El espacio luminoso del samadhi


Vettaveli ("vasto espacio luminoso") representa el estado gozoso de samadhi, el espacio de consciencia, de atención trascendental, la consciencia misma de ser. Es un “lugar” donde los pensamientos caen, uno a uno, hasta que la propia consciencia existe meramente como una expansión vacía. Representa la ausencia de subjetividad y de objetividad. Representa la salida del tiempo. Es el ahora eterno. Es un lugar donde uno trasciende el pasado, el presente y el futuro. Es un estado que no es accesible a la percepción sensual; un estado sin marcas distintivas, un cielo sin manchas. Vettaveli es la liberación y la verdadera libertad. Al repetir el mantra "va" y "si" durante el pranayama, descubrimos la presencia de Sivam, el Señor, en sus modalidades dinámica y estática, y los seis chakras inferiores se abren, revelando a vettaveli, el espacio abierto, la liberación. Es “esa Verdad, el sol que yace escondido en la oscuridad de la ignorancia" del que habla el Rigveda.
"La iluminación: no es lo que piensas"