lunes, 17 de octubre de 2016

Samata, ecuanimidad en el entorno ordinario


La mejor forma de prepararse para la vida espiritual cuando uno tiene que vivir en ocupaciones y entornos ordinarios es cultivar una completa ecuanimidad y desapego, y el samata (equilibrio) del Bhagavad Gita, con la fe de que el Divino están ahí y de que la Voluntad divina trabaja en todas las cosas, incluso en el presente, bajo las condiciones de un mundo en ignorancia. Más allá de esto están la Luz y el Gozo hacia los que trabaja la vida, pero la mejor forma para que lleguen y se establezcan en el ser individual y en la naturaleza es crecer en esta ecuanimidad espiritual. Esto resolvería también tus dificultades con las cosas desagradables y molestas. Todo lo desagradable debe ser afrontado con este espíritu de samata.

Sri Aurobindo

domingo, 25 de septiembre de 2016

La cueva del Maestro Jesús, cerca de Rishikesh


Vuelta a la cueva de Jesús, cerca de Rishikesh, uno de mis lugares favoritos de la India. Aunque no hubo mucho tiempo para meditar, fue suficiente para expandir una vez más el corazón.

Jesús era un hombre libre, sólo seguía a su Dios, y nada podía atarlo. ("la Verdad os hará libres").Y enseñaba lo mismo a sus discípulos. Sus enemigos siempre fueron la casta sacerdotal (igual que le pasó a Buda), que tras su muerte organizaron montajes en su nombre traicionando de nuevo sus enseñanzas. Pero al final es el amor universal, que crea y renueva mundos, la experiencia última, el fin y el comienzo de todo. Y Jesús era el servidor de ese amor, libre de todo condicionamiento.

jueves, 22 de septiembre de 2016

En Badrinath, Himalaya


En el valle de Badrinath, Himalaya, la sensación que tienes es que estás en un espacio más allá del tiempo. Durante siglos yoguis y santos han consagrado este lugar con sus meditaciones; y el mismo Babaji lo bendice con su presencia, aquí logró el soruba samadhi, la divinización de su cuerpo físico. Hace poco tuvimos el privilegio de ocupar las habitaciones del nuevo ashram de Kriya Yoga allí construido - la casa naranja, al lado de las banderas. Ciertamente está ubicado en un espacio sagrado, no he encontrado un lugar en India donde se entre en un estado meditativo de forma tan profunda como allí.

miércoles, 27 de julio de 2016

La fase final de la sadhana de Kriya


“La última fase y el clímax de la sadhana es Diksa, la iniciación y bendición del Satgurú. Un gurú es alguien que ha realizado a Dios y puede dispersar la oscuridad de la ignorancia. Él puede mostrar el camino, mientras que un Satgurú como Kriya Babaji puede con un toque, una mirada o el mero deseo mostrar a Dios al discípulo preparado. En las fases finales, el practicante de Kriya puede alcanzar la meta de un salto, tras recibir la Diksa del Satgurú.

Todos los aspirantes serán probados completamente antes de ser aceptados por el gran maestro (la paciencia y el auto-sacrificio son indispensables para el éxito), pero si uno se las arregla para ganar Su gracia omnipotente descubrirá, mediante la experiencia, que es una de las bendiciones más grandes a las que puede aspirar un ser humano” - Yogui Ramaiah


“Son indispensables la muerte del ego y la construcción de tu propia mansión bajo la gracia de Dios y del Gurú” - La voz de Babaji

miércoles, 20 de julio de 2016

Om, el camino del vuelta al Uno


El Uno decidió convertirse en muchos, por su propio entretenimiento, o quizás para compartir su gozo. Y en entre el Uno y los muchos está la vibración cósmica del Om, que genera toda la multiplicidad. El yogui sintoniza con la vibración omnipresente de Om, la escucha y se absorbe en ella, y entonces empieza a presentir y a vivenciar esa única Presencia que está en todas partes. El Om se convierte así en el camino de vuelta al Uno.

"En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir", Juan 1.1-4.

martes, 21 de junio de 2016

El Yoga es para la gente, no la gente para el Yoga


A veces me sorprendo cuando alguien viene a clase de Yoga con la inquietud de si "lo hará bien". Yoga es el arte de identificarte con lo que realmente eres, y los yoguis dicen que somos Existencia-Consciencia-Gozo. La clase es para experimentar eso. En el Kriya Yoga usamos las asanas como preparación, para crear un equilibrio para la meditación posterior, no enfatizamos el perfeccionismo postural, el hacerlo así o asá, sino la relajación. El cuerpo es temporal, inevitablemente se deteriorará, y cuanto más apego tengas al cuerpo más sufrirás cuando esto suceda. Así que tendrás que buscar tu apoyo vital en otra cosa. Con las asanas (sencillas) creamos una base para poder luego experimentar esa realidad fundamental, que se manifiesta como paz primero, luego gozo, e incluso como inspiración y guía.

Grandes yoguis contemporáneos como Sri Aurobindo, Yogananda o Haidakhan Baba ni siquiera enseñaban asanas; en vez de ello enfatizaban, respectivamente, la entrega constante al Divino, la práctica de respiración y meditación, y la repetición del nombre Divino y el servicio desinteresado (Karma Yoga). Porque tradicionalmente hay muchas formas de Yoga, y el practicante debe seguir aquella que encaje mejor con su temperamento. Así que en la clase de Yoga no se trata de "hacerlo bien", sino de crear un espacio sin competencia en el que puedas vislumbrar la paz, el gozo y la inspiración del Ser a través de diferentes técnicas sencillas pero profundas. Y cualquier cosa que hagas para ello estará perfectamente bien.

martes, 14 de junio de 2016

El sendero de los Siddhas


Una palabra que define el sendero de los Siddhas es "transmutación" - de las energías, de la mente, de los intereses, incluso del físico. Yoga es este proceso de transmutación. Otra palabra que lo define sería "entrega" - ¿a qué? A un principio superior. El yogui debe encontrar ese principio superior dentro y fuera, sintonizar con Él, y entrega paulatinamente sus energías, intereses y forma de vida a ese principio. Esto forma parte de la transmutación.
La Shakti, la energía, tiene un papel fundamental en este proceso. En Siddhas como Sri Aurobindo era la energía divina la que descendía y culminaba la transformación. Los 18 Siddhas despertaban y elevaban la Shakti a través de kriyas o técnicas yóguicas, entre las que destaca el pranayama.
Esta transmutación se resume en el dicho "el jiva se convierte en Shiva" - el individuo se convierte en divino. En el logro supremo de los Siddhas la transformación incluye todo, incluso el cuerpo físico del yogui.