jueves, 2 de febrero de 2012

El poder del silencio

El Yoga, al igual que hacen las practicas espirituales genuinas, enseña cómo el silencio es la puerta de acceso a una consciencia superior. Estos textos escogidos de Sri Aurobindo y de Satprem - discípulo de la Madre, la colaboradora de Aurobindo - resultan muy clarificadores para nuestra disciplina yóguica. Una introducción al poder espiritual del silencio:  

"Hay dos grandes fuerzas en el universo, el silencio y el habla. El silencio prepara, el habla crea. El silencio actúa, el habla da el impulso para la acción. El silencio fuerza, el habla persuade. Todos los procesos inmensos e inescrutables del mundo se perfeccionan internamente en un silencio profundo y augusto, cubierto por una superficie ruidosa y desorientadora de sonido – la agitación de olas innumerables por arriba, abajo la masa insondable e incontenible de las aguas del océano. Los hombres ven las olas, escuchan el rumor y las miles de voces y por ello juzgan el curso del futuro y el corazón de la intención de Dios; pero en nueve de cada diez casos juzgan erróneamente. Por tanto se dice que en la historia es siempre lo inesperado lo que sucede. Pero no sería inesperado si los hombres pudieran retirar sus ojos de las superficies y mirar en la sustancia, si se acostumbrasen a dejar de lado las apariencias y penetrar, más allá de ellas, en la realidad secreta y disfrazada, si dejasen de escuchar el sonido de la vida y en vez de eso escuchasen a su silencio.

Los esfuerzos más grandes se hacen con la respiración calmada; cuanto más rápida la respiración, mayor la disipación de energía. Aquél que en medio de la acción puede dejar de respirar – de forma natural y espontánea – es el maestro del prana, la energía que actúa y crea en todo el universo. Es una experiencia común del yogui que, cuando cesa el pensamiento, la respiración cesa – todo el efecto (llamado) kumbhaka realizado por el Hatha Yogui con dificultad infinita y esfuerzo gigantesco, se establece por sí mismo fácil y felizmente – pero cuando los pensamientos comienzan de nuevo, la respiración reanuda su actividad. Pero cuando el pensamiento fluye sin la reanudación de la inhalación y de la exhalación, entonces el prana es conquistado verdaderamente. Ésta es una ley de la naturaleza. Cuando nos esforzamos en actuar, las fuerzas de la Naturaleza hacen su voluntad sobre nosotros; cuando nos aquietamos, nos convertimos en su maestro. Pero hay dos tipos de quietud – la quietud impotente de la inercia, que anuncia la disolución, y la quietud de la cierta soberanía que ordena la armonía de la vida. Es la quietud soberana la que es la calma del yogui. Cuanto más completa la calma, más poderos el poder yóguico, más grande la fuerza en acción.

En esta calma llega el conocimiento correcto. Los pensamientos de los hombres son una mezcla de verdad y de falsedad. La verdadera percepción es estropeada y nublada por la falsa percepción, el juicio verdadero es impedido por el falso juicio, la verdadera imaginación es distorsionada por la falsa imaginación, la verdadera memoria es engañada por la falsa memoria. La actividad de la mente debe cesar, el chitta (subconsciente) debe ser purificado, un silencio cae sobre la inquietud de Prakriti (la naturaleza), entonces en esa calma, en esa iluminación aquietada sin voces que llega a la mente, el error comienza a caer, y, en tanto el deseo no se agite de nuevo, la claridad se establece por sí misma en el estrato más elevado de la consciencia, impulsando la paz y la alegría en lo inferior. El conocimiento correcto se convierte en la fuente infalible la acción correcta.

El conocimiento del yogui no es el conocimiento de la mente común impulsada por el deseo. Tampoco es el conocimiento del científico o de la razón mundanamente que se ancla en los hechos de superficie y aprende sobre la experiencia y la probabilidad. El yogui conoce la forma de trabajar de Dios y se da cuenta de que lo improbable sucede a menudo, de que los hechos engañan. Se eleva por encima de la razón, hacia ese conocimiento directo e iluminado que llamamos “vijñanam”. La mente impulsada por el deseo está enredada en el lío intrincado del bien y del mal, de lo placentero y lo desagradable, de la felicidad y el infortunio. Se esfuerza en tener siempre lo bueno, siempre lo placentero, siempre la felicidad. Se regocija ante los acontecimientos afortunados, se perturba e incomoda por sus opuestos. Pero el ojo iluminado del vidente percibe que todo conduce a lo bueno, porque Dios es todo y Dios es sarvamangalam (todo lo auspicioso). Él sabe que el mal aparente es a menudo la vía más corta hacia lo bueno, lo desagradable es indispensable para preparar lo placentero, el infortunio la condición para obtener una felicidad más perfecta. Su intelecto es liberado de la esclavitud a las dualidades."


Sri Aurobindo



"En esta zona de silencio que nosotros somos ya, los más leves desplazamientos de substancia (mental, emocional o de otra naturaleza) actuarán sobre nosotros como señales; inmediatamente sabremos que alguna cosa ha tocado nuestra atmósfera. Tendremos entonces conocimiento espontáneo de una cantidad de vibraciones que las gentes despiden constantemente, aun sin saberlo, y sabremos de qué se trata o ante quién nos hallamos (a menudo nada tiene que ver la pulcritud exterior con esta pequeña realidad que vibra). Nuestras relaciones con el mundo exterior se volverán claras, conoceremos el porqué de nuestras simpatías, la razón de nuestras antipatías, el origen de nuestros temores y de nuestro malestar; entonces podremos poner en orden, rectificar nuestras reacciones, aceptar las vibraciones susceptibles de, ayudarnos, apartar las que nos ensombrecen, neutralizar las que tratan de dañarnos. Porque nos percataremos de un fenómeno interesante: nuestro silencio interior posee una virtud. Si en vez de responder a una vibración que llega a nosotros, nos quedamos en una inmovilidad interior absoluta, veremos que esa inmovilidad disuelve la vibración; es como si existiese en torno un campo de nieve, donde todos los golpes quedan detenidos, anulados.

Podemos tomar la cólera como ejemplo; si en lugar de ponernos a vibrar interiormente al unísono con el que habla, sabemos permanecer inmóviles por dentro, veremos que la cólera del otro se disuelve poco a poco, lo mismo que una humareda. La Madre hacía observar que esta inmovilidad interior, o esta virtud de no responder, puede llegar a detener el brazo de un asesino, el salto de una serpiente. Mas no se trata solamente de revestirse de una impasibilidad aparente, mientras por dentro subsiste la agitación; con las vibraciones no pueden hacerse trampas y bien lo sabe la serpiente; no se trata del supuesto y común "dominio de sí mismo", que no es sino un dominio de las apariencias; se trata del verdadero, que es un dominio interior. Y este silencio puede anular cualquier vibración, por la sencilla razón de que todas las vibraciones, de cualquier naturaleza que sean, son contagiosas (las vibraciones más altas lo mismo que las más bajas; a ello se debe el hecho de que el Maestro pueda trasmitir experiencias espirituales o poderes a un discípulo) y de nosotros depende aceptar o rechazar el contagio; si sentimos temor es porque el contagio ha sido aceptado por nosotros y, por tanto, hemos aceptado también el impacto del hombre colérico o el de la serpiente; también se puede aceptar el impacto del amor.

El silencio es, en todos los niveles, la clave del dominio, porque en el silencio distinguimos las vibraciones, y distinguirlas es aprehenderlas. Hay gran número de aplicaciones prácticas y, sobre todo, numerosas oportunidades de progresar. La vida exterior ordinaria (que no es ordinaria sino para quienes viven ordinariamente) se convierte en un inmenso campo de experiencia y de manipulación de vibraciones; a ello obedece el que Sri Aurobindo haya querido siempre que su yoga participe de la vida de todos los días."


Satprem, “Sri Aurobindo o la aventura de la consciencia”.


 

jueves, 19 de enero de 2012

La herida primordial


Pregunta: Algunos psicoterapeutas y profesores espirituales de Occidente creen que debemos desarrollar unos fuertes egos antes de buscar la trascendencia del ego. Dicen que la mayoría de nosotros tenemos egos débiles o heridos debido a los traumas emocionales y psicológicos que hemos sufrido en el curso de nuestras vidas, y defienden diferentes formas de terapia para ayudarnos a construir nuestro carácter, nuestro ego y nuestro sentido de la individualidad. Tú tuviste una infancia muy difícil, tuviste que soportar un trato  duro e incluso abusos físicos, y aun así trascendiste completamente tu ego. ¿Estarías de acuerdo con estos profesores en que, en la persecución de la iluminación, necesitamos primero fortalecer el ego antes de que nos esforcemos en trascenderlo?
 
AMMA: La mayoría de las personas están de alguna manera profundamente heridas por dentro, y estas heridas han sido causadas por el pasado. Estas heridas normalmente permanecen sin curar. Son heridas no sólo de esta vida, sino también de vidas previas, y ningún médico o psicólogo puede curarlas. Un médico o un psicólogo pueden ayudar a las personas a hacer frente a la vida hasta cierto punto, a pesar de estas heridas, pero ellos no pueden curarlas totalmente. Ellos no pueden penetrar lo suficientemente profundo en sus propias mentes para eliminar sus propias heridas, ni mucho menos penetrar lo suficientemente profundo en la mente del paciente. Sólo un verdadero maestro, que esté completamente libre de cualquier limitación y que esté más allá de la mente, puede penetrar en la mente de la persona y tratar con su energía infinita todas esas heridas sin curar. La vida espiritual, especialmente bajo la guía de un satgurú, no debilita la psique; la fortalece.

La causa última de todas las heridas emocionales es nuestra separación del Atman (el Ser), nuestra naturaleza verdadera. Puede ser necesario que una persona vaya al psicólogo, y eso está bien – pero dejar de lado la espiritualidad con el fin de fortalecer primero el ego es perpetuar ese sentido de la separación, y eso sólo conducirá a más sufrimiento. ¿Qué sentido tiene pensar “iré al médico en cuanto me encuentre mejor”? Esperar a que las circunstancias, internas o externas, “estén bien” antes de embarcarnos en el viaje espiritual es como permanecer de pie en la playa esperando a que mengüen las olas antes de saltar al océano. Esto nunca sucederá. Cada momento de la vida es tan completamente precioso, una oportunidad tan rara. No debemos desperdiciarlo.

Traducido de:

lunes, 9 de enero de 2012

Meditación


“El Maestro está siempre contigo; él te protegerá y te entregará a tu Ista-Deva (forma personal escogida de Dios).

Entrégate completa y enteramente a él. Sus bendiciones transformarán tu cuerpo, mente y alma. Haz un esfuerzo especial diario de encender una lámpara o una vela para recordar a Babaji y decir algunas oraciones según tus propias creencias religiosas. Esto te llevará más cerca del Maestro Babaji, tal como él prometió:

“Si das un paso hacia mí, yo daré dos pasos hacia ti”… Babaji

Reza y medita diariamente por la paz de tu familia, la paz de tu país y por la paz del mundo. La oración en grupo (oración colectiva) es más efectiva. Incluso cuando reces tú solo, estate seguro de que siempre habrá dos personas, una eres tú y la otra es Babaji.

Otros que no puedan estar presentes por la razón que sea pueden ser incluidos mentalmente. Las oraciones son más efectivas cuando rezas por los demás. La no violencia y la compasión por todos los seres vivos es el mensaje del Maestro. La oración calma la mente, le llena a uno de amor y mantiene a la mente en sintonía con el Maestro.

Las oraciones dichas con un corazón sincero serán respondidas. Si no ahora, serán respondidas un día… Entrega todo a Babaji. Él se hará cargo completamente de ti. Déjale trabajar a través de ti. Haz de ti mismo un instrumento del Maestro Babaji.

Él eliminará todos los defectos y debilidades en nosotros y nos hará fuertes. Llámale con el mismo amor con el que Draupadi llamó a Krishna. Con seguridad te encontrarás con Babaji en esta misma vida o al menos con su presencia. Desarrolla este amor por él. Siente su presencia en todas partes, física, mental, vital, intelectual y espiritualmente. Esfuérzate incesantemente por fijar tu mente en Babaji. Constantemente contempla a tu Bienamado en todas las formas. Repite silenciosamente su mantra:

Om Kriya Babaji Nama Aum 

Canta sus nombres. Levántate en Brahmamuhurtha (3-6 AM). Durante estas horas hay una presencia espiritual y un misterioso silencio, y hay más energía pránica en el aire, que te dará una mente fresca.

Todos los santos, sabios y yoguis practican sadhana (disciplina) de Yoga durante estas horas y envían vibraciones espirituales a todos los seres vivientes a través del mundo entero. Serás enormemente beneficiado por estas vibraciones si comienzas tu oración, japa y meditación durante estas horas. El estado de meditación de la mente vendrá por sí mismo mediante la gracia divina.

Mira la imagen de tu Ishta Deva (forma personal escogida de Dios) o Sathgurú Deva (Guru supremo) durante unos minutos y luego cierra los ojos. Luego intenta visualizar mentalmente la imagen. Tendrás una imagen bien definida o muy clara. Cuando se desvanezca, abre los ojos y mira. Repite este proceso 3-4 veces. Serás capaz de visualizar claramente a tu Ishta Deva mentalmente tras algunos meses de práctica. Si te resulta difícil visualizar toda la imagen, intenta visualizar una parte de la imagen.  La práctica continua lo hará perfecto. Los pensamientos que creas en tu mente y las imágenes que formas en tu vida te ayudarán a conseguir lo que eres o lo que quieres ser. Si piensas constantemente en el Sathgurú Babaji te volverás uno con él.

“Busca a Babaji para convertirte en Babaji”

Om Kriya Babaji Nama Aum “


Yogi Ram Sunthar (discípulo de Yogui Ramaiah)

sábado, 31 de diciembre de 2011

... para los que buscan la orilla más lejana


“Al día siguiente, a las 10:30 a.m., el inmortal Babaji dictó un juramento específico: “Todo miembro de la Sangah de Kriya Babaji debe meditar en esto y dedicarse él mismo o ella misma de forma similar”:

(1) Seré un bálsamo para los enfermos, su curador y su servidor. Saciaré con lluvias de comida y de bebida la angustia del hambre y la sed. En la hambruna del final de las eras seré su comida y su bebida. Seré un recurso inagotable para los pobres y les serviré de múltiples maneras a sus necesidades.

(2) Entrego absoluta y completamente mi propio ser y mis placeres a Kriya Babaji, indefinidamente, de modo que todas las criaturas (en la tierra) puedan alcanzar su meta. (Explicación: la quietud reside en la entrega de todas las cosas, y mi espíritu está contento con la quietud. Si debo entregar todo, es mejor darlo por las demás criaturas).

(3) Seré un protector de los desprotegidos, un guía para los peregrinos, un barco, un dique y un puente para los que buscan la orilla más lejana, una lámpara para los que necesitan una lámpara y una cama para los que necesitan una cama.”

De “La voz de Babaji”


Feliz año a todos
¡¡¡Que todos los seres sean felices!!!


jueves, 29 de diciembre de 2011

La Luz que transforma los abismos


Sri Aurobindo, al igual que todos los 18 Siddhas, escribió poemas en los que podemos entrever su estado cósmico expandido de consciencia, e intuir niveles de realización y gozo de los que ni siquiera sospechamos su existencia.

La Luz, y su poder transmutador de las profundidades del inconsciente, e incluso de la materia, es el Gran Misterio de los Siddhas. Pero ésta sólo puede descender y actuar cuando se dan las condiciones requeridas en el aspirante. En “La voz de Babaji” hay también una alusión a ello:

“La transformación es nada menos que el descenso de la Verdad y el Poder Supremos a la materia. El supramental establecido en el plano y en la consciencia material y en el mundo material efectúa una transformación integral que desciende hasta el principio mismo de la materia. Sólo una Gracia Suprema puede efectuar este milagro. (…) El Poder Supremo demanda que, antes de su manifestación, antes de que sus grandes obras puedan comenzar, estén ahí de forma real y efectiva las condiciones de la Gracia Suprema. Una entrega total, una exclusiva auto-apertura a la influencia divina, una constante e integral elección de la verdad y un rechazo de la falsedad, éstas son las únicas condiciones establecidas. Pero deben ser cumplidas completamente, sin reserva…”.



¡Luz, Luz sin fin! La oscuridad ya no tiene más sitio.
Los abismos ignorantes de la vida renuncian a su secreto:
las enormes profundidades inconscientes antes no sondeadas
Yacen brillando en una vasta expectativa.

¡La Luz en su éxtasis saltando a través de los nervios!
¡Luz, Luz desbordante! Cada célula apasionadamente enamorada
preserva, en una muda llamarada de éxtasis,
una sensación viviente de lo Imperecedero.

Me muevo en un océano de estupenda Luz
uniendo mis abismos a Su altura eterna.

Sri Aurobindo




¡Alaba la Luz con rayos que han transgredido la trinidad del tiempo*
y manténla firme en tu corazón y en tu mente!

Siddha Idai Kadar  
* pasado, presente, futuro



Como las gotas de agua que no se adhieren a las hojas del loto
así es el deseo del mundo.
Sácalo fuera, déjalo y
adora, adora, oh serpiente danzante
los pies de la deslumbrante
Luz blanca llameante y luminosa
brillando en todas partes.

Siddha Pambatti


sábado, 24 de diciembre de 2011

Símbolos de Navidad




La fiesta de la Navidad, tan ligada a la figura de Jesús, está llena de símbolos espirituales. Los símbolos están presentes en todas las religiones, y su poder reside en que transmiten verdades espirituales profundas de forma directa, sin pasar por el intelecto o la razón. Pero el Ser profundo de las personas reconoce la verdad que estos símbolos transmiten. De ahí su poder de atracción. 

La imagen tradicional del nacimiento de Jesús muestra la presencia de María y de José a ambos lados de la cuna del niño, a veces a un buey y a una mula. Éstos representan a los nadis Ida y Pingala, el primero femenino y el segundo masculino. Cuando las energías masculina y femenina de estos nadis están en equilibrio, entonces se despierta y activa Kundalini, la energía divina. Kundalini empieza a elevarse a través del nadi Sushumna, situado entre Ida y Pingala. Con su ascenso, Kundalini provoca el nacimiento de la consciencia divina, el niño divino. 

Jesús nace en un pesebre, lugar donde se guardan los animales, no donde viven los seres humanos. ¿Por qué? La energía Kundalini surge desde el primer chakra, ubicado debajo de la columna vertebral, cerca de los genitales, y asociado a la energía sexual. Un lugar de energías primarias, por eso el simbolismo del pesebre. Ahí nace Kundalini, que en su ascenso irá transformando y divinizando la consciencia.

Esa energía Kundalini asciende a través del nadi Sushumna, en busca del chakra de la corona, situado encima de la cabeza. El caduceo de Hermes, el símbolo que podemos ver en las farmacias, representa este ascenso del poder serpentino que asciende a través de la columna vertebral. Cuando la energía Kundalini llega hasta el chakra de la corona y se funde con él, el yogui entra en samadhi, el trance de la unión con el Absoluto, el Padre (o Shiva, el nombre que los Siddhas daban al Absoluto).

La estrella de Navidad, en los cielos, representa la luz divina, visible en el chakra del tercer ojo o en el chakra de la corona. Es la luz que perseguían los tres reyes magos en busca del Divino. Los tres nadis, Ida, Pingala y Sushumna, convergen en el sexto chakra, el tercer ojo. Hasta allí se encaminan sus energías, en busca del Divino, para que el yogui ascienda hasta el encuentro de Dios en el chakra de la corona. La luz divina muestra el camino.

¿Existe algún símbolo navideño de Kundalini, de esta energía divina que nace desde el primer chakra y asciende al encuentro de Shiva, el Padre, en el chakra de la corona? Sí, el árbol de Navidad, que representa el eje de la columna vertebral por la que asciende el nadi sushumna. En lo alto del árbol se coloca la estrella de Navidad, la meta de los esfuerzos del yogui, y las diferentes bolas de colores que se cuelgan en él nos recuerdan los diferentes chakras. 

En el árbol se depositan los regalos que es costumbre dar en estas fiestas. La apertura de los diferentes chakras, conforme Kundalini asciende por ellos, produce determinados dones o poderes, que en Yoga se llaman “siddhis”: poder de visión, de sabiduría, de omnisciencia, de materialización, etc. Los regalos representan los siddhis y bendiciones que adquiere el yogui con su despertar espiritual.

En estas fiestas también nos gusta llenar todo de luces y de velas. En lugares donde un yogui ha realizado mucha práctica espiritual permanece un tipo de prana (energía) sutil y espiritual, reconocible ante la visión de un yogui experimentado. Este prana se percibe como diminutos puntos brillantes de luz blanca o dorada, similar a las luces tintineantes que se colocan en la Navidad.

Cuenta el Evangelio:

En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar sus rebaños. Sucedió que un ángel del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz, y se llenaron de temor. Pero el ángel les dijo: “No tengáis miedo. Mirad que os traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy os ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: Encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad”, (Lucas 2.8-14).

Cada chakra está asociado a una divinidad, un aspecto divino diferente. La apertura de los chakras por el ascenso de Kundalini es un gran evento que puede incluir la visión y manifestación en el yogui de cada una de estas energías divinas, junto con sus dones. Estas diversas manifestaciones buscan finalmente el ascenso de la energía hacia la corona, para el pleno nacimiento del Divino y para el establecimiento del Reino de Dios, la plena consciencia divina, en el yogui. 

Narra el evangelista que los pastores fueron a adorar, con sus rebaños, al niño Dios. La simbología de ello es que, conforme se van activando los chakras y se extiende el Reino de Dios por la Tierra, por la consciencia del yogui, las diferentes potencias de la personalidad, representadas por los pastores y sus rebaños, se van poniendo al servicio de una consciencia superior, la naciente consciencia divina. 

Según el Yoga, el universo, el macrocosmos, guarda una correspondencia con el microcosmos, el cuerpo y la consciencia del hombre. En las fechas de diciembre se celebraba tradicionalmente el solsticio de invierno, cuando empieza el incremento y predominio de la luz diurna sobre la oscuridad de la noche. De modo que este evento externo del crecimiento de la luz solar evoca en nosotros el nacimiento de la luz divina, y de una forma consciente o inconsciente celebramos que un día la consciencia divina nacerá en nosotros, con todos sus dones, y el Reino de Dios se extenderá sobre la Tierra. Nuestra alma lo sabe, y aguarda con secreto gozo este nacimiento.

El amor se evoca también en estas fechas, y se celebra el acto de regalar. Una vez al año, la naturaleza externa y nuestra naturaleza interna nos recuerdan que somos eso, luz divina y amor. Y, no importa que nuestra personalidad superficial recuerde o no el significado profundo de esta celebración, el Ser en nosotros nos hace regocijarnos al contemplar estos símbolos que nos recuerdan quiénes somos.

(De la web http://www.cristianismoyyoga.com)


Feliz Navidad, que todos los seres sintientes sean felices.


viernes, 16 de diciembre de 2011

Mantras y música



Como se acerca la Navidad, y como tengo un poco abandonado el blog últimamente, te ofrezco como regalo algunas grabaciones de mantras y textos de la tradición del Kriya Yoga de Babaji. Y al final una entrevista que creo que es una buena introducción al Kriya Yoga:



Mantra de la paz universal, para evocar la paz mental. Sus palabras se refieren a la paz en diferentes tradiciones espirituales. Se recita tras acabar la Postura de Paz y Relajación Completas (Purna Shava Shanti Asana).



El mismo mantra con música de fondo, para una mayor relajación.



Meditación con música sobre las palabras de Babaji, en las que describe su estado de Consciencia Cósmica. Con ellas describe no sólo quién es Él, sino también quiénes somos nosotros en realidad. Gracias a Javier Arasa por poner la voz.



El mantra de Kriya Babaji con música de fondo (versión Shakti-dance). Una de las mil formas posibles de cantar y repetir el mantra. Puedes leer sobre el significado de Om Kriya Babaji Nama Aum aquí.

Las palabras son de Babaji, la música la puse yo (con su ayuda y algún milagro con los cables).


+ Una entrevista que me hizo mi amigo Alfonso de Valencia Consciente. Hablamos sobre el Kriya Yoga, sobre Jesús y sobre Aurobindo. Una buena introducción a estos temas: http://www.conscientemente.eu/index.html#Nityananda. O si lo prefieres puedes descargarte el mp3 aquí.

¡Que lo disfrutes!