martes, 10 de septiembre de 2019

La relación entre el Raja Yoga de Patanjali y el Kriya Yoga de Babaji



Yogui Ramaiah explica aquí cuál es la relación entre el Raja Yoga de Patanjali, codificado en sus Yoga Sutras, y el sendero del Kriya Yoga de Babaji:

"Primero hay que aclarar algunos términos. La palabra “Yogam”, que es “Yoga” en inglés y en otros idiomas, se deriva de la palabra “yug”, que significa “reunir”. Definimos Yogam tal como Babaji lo ha hecho, como “el arte científico de la perfecta unión con Dios y la Verdad”. Todos nosotros, no importa nuestra edad, no importa la religión que tengamos, podemos practicar Yoga. El Yoga de Babaji tiene 144 técnicas, y estas técnicas se llaman “kriyas”. Y “kriya” significa “técnica yóguica práctica”. Viene de la raíz “kri”, que significa “hacer”; de ahí viene también la hermosa palabra “karma”. El rasgo destacable del Yoga de Babaji es que pone el énfasis en el lado práctico. Puedo pasarme tres meses más hablando de filosofía pero eso no beneficiará a nadie en absoluto. Pero si practicas, digamos, algunas asanas y pranayamas de Babaji y vuelves a casa enseguida verás el potencial de este Yogam que pone el énfasis en el lado práctico y no habla de filosofías que no tengan mucho sentido para ti. Así que el Kriya Yogam de Babaji es un paquete muy integrado que conduce al desarrollo de los poderes latentes dentro de ti. Es un Yoga típico que pertenece a la tradición Siddha. En la tradición del Siddhantham intentan despertar los poderes latentes en ti, realizando la experiencia de Dios como el más grande y verdadero poder. Pero el desarrollo de todos los poderes que Dios ha creado en ti también es importante, así comienzas a comprender la omnipotencia de Dios. Esto es algo que encuentras como un factor común entre el Kriya Yogam de Babaji y el Raja Yogam de Patanjali. 

Sería interesante que todos comprendierais que Patanjali escribió los Yoga Sutras en sánscrito y los codificó por primera vez en ese lenguaje, también era una gran erudito en tamil. Es considerado como uno de los dieciocho Siddhas de Yoga tamiles. Tenía mucha competencia tanto en sánscrito como en tamil. Para el beneficio de las personas que hablaban tamil intentó cristalizar en la forma de sutras el gran sistema que se llama ahora Raja Yoga. Yoga es el arte científico de la perfecta unión con Dios y la Verdad. El llamado Raja Yoga es la gran, regia, real ciencia, porque es la gran ciencia que trata de la mente. Raja Yoga es el arte científico de dominar la mente. El término que usamos en el Kriya Yoga de Babaji para decir Raja Yoga es “Dhyanam” (Dhyana = meditación). Así que el Kriya Dhyana Yoga y el Raja Yoga de Patanjali son uno y lo mismo. 

El Kriya Dhyana Yoga es una quinta parte del Kriya Yoga de Babaji. El primer paso es el Kriya Hatha Yoga – la ciencia de las posturas físicas de relajación, bandhas y mudras. El segundo paso es el pranayam – el arte científico de dominar la respiración, que es muy muy importante. Luego viene Kriya Dhyana (meditación) Yoga, que se llama también Raja Yoga de Patanjali, son sinónimos. Más allá de ello llegas al nivel del Kriya Mantra Yoga y Kriya Bhakti Yoga. Así que en el Raja Yoga de Patanjali el énfasis está sólo en Dhyana, la meditación, mientras que el quíntuple sendero del Kriya Yoga de Babaji se pone énfasis en todos los cinco angas (miembros): físico, luego vas al vital, mental, intelectual y espiritual. Así que puedes intentar definir al Raja Yoga como una fracción del Kriya Yoga de Babaji. Y esto es muy importante. Si has logrado el siddhi (dominio, logro) en el Kriya Raja Yoga debes empezar tus asanas, pranayam; luego si intentas hacer Raja o Dhyana Yoga tendrás más éxito. Ésa es la diferencia esencial entre el Raja Yoga de Patanjali y el Kriya Yoga de Babaji. Te lleva paso a paso hacia ese nivel. La gente puede encontrar beneficio en el Raja Yoga, pero sólo es un quinto de la historia. Las demás partes no son despertadas, y no obtienes el mismo desarrollo integral que obtienes en el quíntuple camino del Kriya Yoga de Babaji. 

No hay ningún conflicto en absoluto entre el Raja Yoga de Patanjali y el Kriya Yoga de Babaji. El Raja Yoga de Patanjali es una fracción del Kriya Yoga de Babaji."

martes, 3 de septiembre de 2019

El santuario de los chakras


Aquí tenéis traducida una charla de Yogui Ramaiah en la que habla de los chakras y de la práctica del pranayama. ¡Muy inspiradora! Imprescindible para practicantes de Kriya Yoga de Babaji.

viernes, 30 de agosto de 2019

Canalizar a la serpiente Kundalini



La práctica de Kriya Kundalini Pranayama activa progresivamente a la shakti kundalini en el primer chakra; en su forma de serpiente buscará elevarse, dirigiéndose hacia el chakra de la corona. El practicante se encontrará entonces con una gran energía a su disposición. ¿Qué hacer con ella? Deberá aprender a canalizarla en actividades de amor y servicio, para que kundalini siga elevándose. Si no, la serpiente kundalini detendrá su ascenso para morder los hábitos negativos habituales (ira, mezquindad, sensualidad…), dotándolos de mucha más energía e intensidad, y ahí surgen incontables obstáculos para seguir el avance. Por eso es fundamental realizar y asentar bien las demás prácticas de purificación del subconsciente.


En el lado positivo, kundalini también estimulará las cualidades, habilidades y tendencias positivas del estudiante; en algunos disparará su discernimiento, en otros su creatividad, en otros su capacidad de comunicar y su carisma… este incremento de las habilidades puede finalmente conducir al desarrollo de siddhis – lo que se traduce habitualmente como “poderes yóguicos”. Pero forman parte del potencial latente que todos tenemos.

martes, 20 de agosto de 2019

Eres parte indispensable de la creación


La relación que uno tiene con el Supremo nunca tendrá un igual, nunca será exactamente igual a la de otro. Y esto significa que si uno vive en la verdad del propio ser, uno es parte indispensable de la creación.

- La Madre, Sri Aurobindo Ashram

sábado, 17 de agosto de 2019

La purificación y la Gracia


"El Señor otorgará Su gracia presentando problemas
Al devoto de pelo enmarañado que ha abrazado una gran penitencia,
Los problemas que surjan, vistos desde la genuina penitencia
Impedirán el renacimiento del cuerpo, debido a la unidad de la mente.
- Tirumandiram verso 1641

Para el devoto que ha abrazado una gran penitencia (práctica yóguica intensa), el Señor le otorga la gracia y asegura que no sea atribulado por factores externos. Incluso si surgen los problemas, el yogui descubre que son factores impuestos por el Señor que le ayudarán a impedir futuros renacimientos en el cuerpo físico. Incluso los problemas que surjan en la "penitencia" son reconocidos como valiosos escalones hacia la inmortalidad. Nada es positivo o negativo para el asceta; todo es visto en términos de relación con la evolución espiritual y aceptado con desapego."

- English translation of the Tirumandiram

"De pronto el maestro cogió un leño encendido y con él golpeó ligeramente el hombro desnudo de un chela que estaba cerca del fuego.
“‘¡Señor, qué cruel!’”. Fue Lahiri Mahasaya, que estaba presente, quien hizo esta protesta.
“‘¿Preferirías haberle visto arder hasta convertirse en cenizas ante tus ojos, tal como había decretado su karma pasado?’. Diciendo estas palabras Babaji puso sus manos sanadoras sobre el hombro desfigurado del chela. ‘Esta noche te he liberado de una muerte dolorosa. La ley kármica ha sido satisfecha gracias a tu pequeño sufrimiento por el fuego."

- Autobiografía de un yogui

martes, 6 de agosto de 2019

El templo en Badrinath, Himalaya


Imagen del Señor Badrinarayan en el templo de Badrinath, el valle del Himalaya donde se dice que todavía mora Babaji. La imagen (encontrada por Shankaracharya en el río) se parece de hecho hecho a Él mismo. 

Una historia relacionada con Badrinath y su templo que encontré por internet:

Una vez vivió un Brahmín que sintió que su tiempo de vida se estaba acabando. Pero antes de morir quería ver a Señor Badrinath en el Himalaya. Por lo tanto, dejó su pueblo para emprender una larga peregrinación hacia el norte.
El viaje por las montañas era extenuante y tomaría toda su fuerza restante. La pregunta principal era: ¿sería capaz de llegar a Badrinath a tiempo?

Durante medio año el templo de Badrinath está cerrado. Desde finales de septiembre hasta marzo siguiente, cuando la nieve cubre las altas montañas, los sacerdotes del templo cierran sus puertas y bajan al valle para esperar hasta que la nieve se derrita. Pero el brahmín estaba decidido a llegar al templo antes de que se cerraran las puertas. Muchos peregrinos que pasaron junto a él le aconsejaron que se apresurara antes de que se cerrase el templo. Con gran ansiedad siguió adelante. Era muy frágil y los caminos estaban mal, viajar era extremadamente difícil entonces y su cuerpo era muy viejo. Pero cuando finalmente llegó, trepó los escalones del templo con los últimos restos de su fuerza. Desde los escalones del templo escuchó el sonido de campanas y la canción familiar de la ofrenda a la imagen; pero en el último paso, los sonidos se detuvieron y el sacerdote se plantó de pie delante de él con una pesada llave, listo para cerrar la puerta.

"Oh, no" - gritó el viejo Brahmín - "Solo espera unos minutos más hasta que haya ofrecido mi homenaje al Señor". Pero el sacerdote tenía la intención de cerrar las puertas. “Dios no tiene que esperarnos, nosotros tenemos que esperarlo. Él no es nuestro sirviente. Vuelve dentro de medio año". " No lo entiendes"- gritó el brahmín. Entonces agarró los pies del sacerdote y suplicó: “Soy demasiado viejo. Moriré en un mes más o menos. ¿He oído que el Señor es Bhaktavatsala, un amigo de Sus devotos, y los devotos son como árboles que cumplen deseos y están listos para cumplir los deseos de todos? Por favor, te lo ruego, ¡déjame entrar!". " ¡De ninguna manera! "- respondió el sacerdote. “Ya llego tarde. ¡Déjame!”. El sacerdote apartó las manos del Brahmín para liberarse. El brahmín lloró amargamente. Pero cuando nadie lo escuchó y su voz cayó en oídos sordos, se desmayó y bajó los escalones del templo.

Cuando despertó, estaba solo. Solo las estrellas de la noche lo miraban. Ningún ser humano estaba a la vista. El viejo estaba desesperado. Sintió que su vida había sido en vano. Con gran determinación se levantó y exclamó: "Ahora, donde mi Señor y sus devotos me han ignorado, mi único refugio es la Madre Ganges". Llamando en voz alta: "¡Narayana, Narayana!" tropezó hacia las aguas salvajes del río Ganges para acabar con su vida allí. Cuando casi había llegado a las orillas del río, una voz lo detuvo: “¡Hola, viejo! ¿Qué crees que estás haciendo?".

Al darse la vuelta vio a un joven del pueblo galopando a caballo hacia él: "¿No sabes que el suicidio es pecaminoso? Nunca nos lleva al Señor". El joven tomó las manos del viejo. Su contacto era encantador y firme. El brahmín le contó su historia. Le contó sobre su larga y extenuante peregrinación con la esperanza de ver al Señor, cómo había superado todo tipo de obstáculos, tolerado muchas dificultades y cómo, cuando estaba a solo unos minutos de su objetivo, el sacerdote lo había derribado escaleras del templo abajo.

El joven simplemente sonrió. Con un gesto de su mano dijo: “Eres viejo y te has vuelto duro de oído. El templo está abierto para ti mañana. Yo vivo aquí Quédate conmigo en una cálida cueva por la noche y mañana te llevaré personalmente al templo”. El viejo no podía creer lo que oía. El joven lo condujo a una cálida cueva cercana, donde había un fuego danzante y un tablero de ajedrez: "Pasemos la noche jugando al ajedrez, entonces el tiempo pasará más rápido", sugirió. Aunque el viejo brahmín no sabía cómo jugar a juegos de mesa, no pudo resistirse al atractivo aldeano y, para su sorpresa, siempre ganó el juego. Finalmente se fueron a dormir.

Temprano, a la mañana siguiente, el joven aldeano despertó al brahmín y después de haberse bañado en el río, lo condujo por las escaleras. En la parte superior, encontraron al sacerdote, que se mostraba sorprendido. "¡Oh Dios! Has vuelto, viejo. Estaba bastante preocupado de que no estuvieras vivo"- comentó el sacerdote - "entra". "De todos modos, fue sólo por una noche" - respondió el Brahmín. “¡No, han pasado 6 meses desde la última vez que te vi! Después de cerrar la puerta del templo hace medio año, bajé al valle. Hoy estoy volviendo a abrir el templo nuevamente. Estarás entre los primeros peregrinos que verán la primera ceremonia de adoración del Señor Narayana".

El brahmín estaba conmocionado. Sin embargo, una dulce comprensión cayó sobre él. Rápidamente se dio la vuelta para buscar al joven. Cuando no pudo verlo a su lado, gritó: "Joven, ¿dónde estás?".

En ese momento sonaron las conchas, las campanas comenzaron a sonar y todos entraron al templo para participar en la primera ceremonia de adoración. El brahmín caminó adentro y cuando miró hacia el altar vio por unos momentos cómo la deidad se había convertido en el joven que jugaba al ajedrez con él la noche anterior.

Totalmente extasiado, el brahmín entendió que fue el mismo Señor quien lo salvó de quitarse la vida, lo llevó a una cálida cueva y lo mantuvo vivo durante 180 días y noches. 

Cuando su afán llegó al punto más alto y anheló con todo su corazón y alma estar con el Señor, el Señor personalmente arregló para facilitar la unión.

Mientras los otros peregrinos miraban, salió del templo y se acostó en el último escalón. Gritando: “¡Narayana! ¡Ten piedad de mí”. ¡Cerró los ojos e inmediatamente fue llevado de regreso a Dios!

sábado, 3 de agosto de 2019

La importancia del cuerpo


"Y el cuerpo está hecho para hacer yoga. Estamos en la tierra; el período que uno pasa en la tierra es aquel en el que uno puede progresar. Uno no progresa fuera de la vida terrestre. La vida terrenal, material es esencialmente la vida del progreso, es aquí donde uno progresa. Fuera de la vida terrenal uno descansa o está inconsciente o puede tener períodos de asimilación, períodos de descanso, períodos de inconsciencia. Pero en cuanto a los períodos de progreso, están en la tierra y en el cuerpo. Entonces, cuando tomas un cuerpo es para progresar, y cuando lo dejas, el período de progreso termina.

Y el verdadero progreso es sadhana (práctica yoguica); es decir, es el progreso más consciente y rápido. De lo contrario, se avanza con el ritmo de la naturaleza, lo que significa que puede llevar siglos y siglos y siglos y milenios lograr el más mínimo progreso. Pero el verdadero progreso es el realizado por sadhana. En yoga uno puede hacer en muy poco tiempo lo que de otro modo llevaría un tiempo interminable. Pero siempre se hace en el cuerpo y siempre en la tierra, no en otro lugar. Es por eso que cuando uno está en un cuerpo, debe aprovecharlo y no perder el tiempo, no decir: "Un poco más tarde, un poco más tarde". Es mucho mejor hacerlo de inmediato. Todos los años que pasa sin progresar son años desperdiciados que seguramente uno lamentará después."

La Madre, Sri Aurobindo Ashram