viernes, 19 de enero de 2018

El templo del cuerpo


Los Siddhas enseñan que el cuerpo humano es el templo de Dios. El hombre es una representación en miniatura de la Inteligencia Suprema, la Fuente de todo. El propósito de la vida es realizar a Dios y manifestar esa realización en todos los planos de la existencia. La iluminación en un cuerpo enfermo no puede ser considerada como la meta fnal, ni siquiera la perfección, según los Siddhas. Es posible para un hombre sobrepasar las cinco limitaciones del cabello gris, la visión oscurecida, la vejez, la enfermedad y la muerte. Es posible para el cuerpo humano mantener su juventud.

Los Siddhas descubrieron por qué el cuerpo envejece y desarrollaron pasos para prevenir el envejecimiento. Por ejemplo, ellos vieron que la duración de toda vida animal es inversamente proporcional a su ritmo de respiración. Esto es, cuanto más lenta la respiración, más larga la vida. Y al revés, cuanto más rápida la respiración, más corta la vida. Los Siddhas sugieren que si respirásemos quince veces por minuto o menos, deberíamos vivir cien años. Cuando la respiración se vuelve agitada o cuando uno respira mucho más rápido que esto, se reduce la duración de nuestra vida.

Usando tales técnicas de respiración, los Siddhas aprendieron a ralentizar la respiración hasta cero y a entrar en un estado sin aliento de comunión con Dios o samadhi. Ello llevó la influencia de estados más elevados de consciencia sobre sus cuerpos físicos, transformándolos gradualmente en un cuerpo divino o cuerpo dorado. El cuerpo de un Siddha emana un brillo dorado como resultado de un largo proceso de transformación. La evolución de nuestro cuerpo físico requiere el compromiso de luchar contra nuestro mayor enemigo: nosotros mismos.

Del libro "La iluminación: no es lo que piensas".

martes, 16 de enero de 2018

Boganathar


"Según Boganathar (Bogar), el secreto de vivir durante largo tiempo está en haberse alimentado del ojas vital (llamado "vindu" en tamil). Dice que recibió su nombre porque se alimentaba del bindu. Bogar significa "el que está disfrutando" - disfrutando del gozo de la inmortalidad.

Como alguien que ha logrado el estado final del Siddha, Bogar ofrece una vívida narración de cómo asumió el rol y las manifestaciones del Señor Siva, Ganesa, Muruga, Rama, Krishna, y del poder divino llamado Sakti. Todas estas manifestaciones se refieren a los diferentes logros yóguicos (siddhis) que puede lograr un Siddha. Estos nombres no se refieren a los dioses religiosos hindúes sino al logro de las formas de consciencia y energías particulares de cada chakra, durante el proceso del Kundalini-Yoga.

A diferencia de otros Siddhas, encontramos en Bogar referencias a la adoración ritual, y métodos para realizarla. Según la tradición, él fue el responsable de la adoración al Señor Muruga establecida en el complejo de templos de Palani. Bogar modeló la imagen que se adora en el templo mezclando nueve hierbas venenosas e ingredientes medicinales, para que durase durante los 5.000 años del Kaliyugam. El secreto de tales componentes se mantiene hasta hoy, junto con la adoración de la imagen."


Del libro "El Yoga de los 18 Siddhas"

lunes, 8 de enero de 2018

El nombre sagrado


“Siempre que puedas, mantén el flujo de un Nombre sagrado. Repetir Su nombre es estar en Su presencia. Si te asocias con el Amigo Supremo, Él te revelará Su verdadero ser".
~Sri Anandmayi Ma
La repetición del nombre divino limpia la mente y el corazón, igual que el agua limpia el cuerpo físico. Cuando los pensamientos son finalmente disueltos en el mantra aparece el gozo en el corazón. Los mantras deben ser recibidos personalmente en una iniciación, no se aprenden de los libros, ya que implican una transmisión de consciencia/energía. Hay dos mantras (supremos) que puedes repetir sin necesidad de iniciación y que nunca me cansaré de recomendar. Uno es "Om Kriya Babaji Nama Aum" y el otro "Om Namah Shivaya". El primero te conecta con Babaji o tu Ser Superior. El segundo te conecta con Todo

miércoles, 3 de enero de 2018

Sundaranandar


El siddha Sundaranandar. "Sundara" significa "hermoso". Un siddha que transmite una gran y hermosa luz. Mediante la contemplación de los siddhas se puede sintonizar con ellos y lo que representan, y recibir inspiración y gracia.