miércoles, 4 de mayo de 2016

Compartir el Ser que somos



En el Yoga las posturas o asanas son una preparación, nunca un fin en sí mismas. De hecho, textos fundamentales como el Bhagavad Gita o el Yoga Vasishtha ni siquiera hablan de ellas. La clave de las asanas es "estabilidad" - física, emocional y mental. Sobre esta base de estabilidad podemos lanzarnos a la vivencia directa del Ser, la realidad última - Yoga. Tras la estabilidad que nos dan las posturas llega lo mejor, la práctica de respiración y meditación, cuando subimos al cielo. Al cielo dentro de nosotros, ese espacio de infinita consciencia interna, cuya naturaleza es puro gozo, y que se hace patente cuando nos volvemos "pobres de espíritu" al dejar caer los movimientos de la mente. Compartimos juntos ese mismo espacio luminoso que somos, y entonces nuestras diferencias - creaciones de la mente - se difuminan. Hoy en el río.

(Gracias Kalika por la bella foto).

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