lunes, 12 de diciembre de 2016

En las odas del viento


Él derramó su espíritu en los signos de la materia:
Sus fuegos de grandeza arden en el gran sol,
Él se desliza a través del cielo, brillando en la luna;
Él es belleza cantando en los campos de sonido;
Él salmodia las estrofas de la odas del viento;
Él es silencio, observando en las estrellas de noche;
Él despierta al amanecer y llama desde cada rama,
Descansa aturdido en la piedra y sueña en la flor y en el árbol.

Sri Aurobindo

martes, 29 de noviembre de 2016

El Tirumandiram del Siddha Tirumular


Se cuenta que el Siddha Tirumular pasó tres mil años en samadhi, el trance yóguico de unión con el Absoluto en el que el corazón y la respiración se detienen. Cada año salía brevemente del samadhi y escribía una estrofa de versos. Fruto de estos años de meditación es el "Tirumandiram", obra fundamental de los Siddhas y del Yoga. Un libro desconocido hasta hace poco en Occidente, probablemente porque está escrito en tamil y no en sánscrito. Un enciclopedia completa sobre el conocimiento y la realización de los Siddhas inmortales del sur de la India.

Tras tres mil años de éxtasis indagando en la esencia del Ser, Shiva, Tirumular resumió su experiencia en estos versos, que repiten hoy los escolares de Tamil Nadu:

"Shiva es amor y el amor es Shiva
Y los dos son inseparables".

viernes, 25 de noviembre de 2016

La Luz que soporta todo


Él es la Luz Cósmica
Él es todos los elementos;
Él representa las letras A y U (de AUM)
Él es la Luz Divina de la danza de los elementos;
Él es por sí mismo el soporte de todo.
Tirumandiram,
del Siddha Tirumular

Aum, el soporte de todo


Él es la Luz Cósmica
Él es todos los elementos;
Él representa las letras A y U (de AUM)
Él es la Luz Divina de la danza de los elementos;
Él es por sí mismo el soporte de todo.

Tirumandiram,
del Siddha Tirumular

martes, 22 de noviembre de 2016

La luz del centro místico


El maravilloso espacio vacío no es el espacio oscuro;
el Ser Supremo permaneció como la luz del centro místico (del cuerpo);
ella es la luz eminente, pero no la mera luz.
¡Ajá! ¡Ajá! Si las dos permanecen como una,
la liberación protectora será vista y experimentada.
Tras experimentar, inmediatamente la mente se une con ella,
igual que la polilla cayendo en la saltarina llama de la lámpara muere,
la mente irá y se fundirá.

Siddha Boganathar

jueves, 17 de noviembre de 2016

Nuestro ashram de Kriya Yoga en Badrinath

El pasado mes de septiembre un grupo de estudiantes de Kriya Yoga estrenamos el nuevo ashram en Badrinath. Se espera que esté finalmente acabado el año próximo, sólo falta terminar la construcción del comedor, el foso para el fuego y algunas habitaciones más. El alojamiento resultó muy cómodo, con habitaciones para dos personas con baño, calefacción, fregadero y armarios, y dos enormes salas para practicar Yoga. El nuevo ashram no está destinado al turismo, sino a que los estudiantes de Kriya Yoga puedan pasar un tiempo allí realizando su sadhana en el entorno más elevado posible. El valle de Badrinath, donde Babaji alcanzó el soruba samadhi (cuerpo dorado divinizado), ha estado consagrado durante miles de año a la práctica espiritual. Es un entorno santificado por el esfuerzo de incontables yoguis y santos, y realmente el estudiante puede comprobar cómo la mente entra en un profundo estado meditativo enseguida... dice la leyenda india que una meditación aquí equivale a mil meditaciones.
Tod@s l@s sadhakas de Kriya Yoga son bienvenid@s al ashram, que estará disponible de mayo a noviembre de cada año, época en que cesan las nieves y el valle es accesible. Cualquier estudiante interesad@ en viajar a Badrinath puede escribirme a info@kriyayogadebabaji.net respecto a la organización de un grupo de habla hispana.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El descenso de la Fuerza Divina


Kundalini está también por arriba de nosotros, encima de nuestra cabeza como la Fuerza Divina – no enrollada ahí, enredada, dormida, sino despierta, potente, extendida y amplia; está ahí esperando su manifestación, y a esta Fuerza tenemos que abrirnos – al poder de la Madre. Puede derramarse hacia el cuerpo, trabajando, estableciendo su reino, extendiéndose en plenitud desde arriba, enlazando lo más bajo en nosotros con lo más elevado por encima de nosotros, liberando al individuo en una universalidad cósmica - Sri Aurobindo



Enseñanzas de sri Aurobindo y la Madre


martes, 8 de noviembre de 2016

El Divino personal


En la mentalidad Nueva Era actual resulta casi embarazoso hablar de un Dios personal, predominan pensamientos como “tú eres tu propio gurú” o “tú eres Dios”, o incluso “Dios es tu propia proyección personal”. No se podría decir que la consciencia cósmica, la única consciencia detrás de todo, es un ser personal, pero el Sanatan Dharma (el llamado “hinduismo”) enseña que esa consciencia se puede manifestar a nosotros por nuestra devoción y aspiración, y por su gracia, a través de una persona humana. Así se manifestó a Arjuna a través de Krishna, tal como narra el Bhagavad Gita, y así también se puede manifestar a nosotros a través de un Satgurú.

También se da esa manifestación personal del Divino a nivel interno y, según las palabras de yoguis y santos como Sri Aurobindo, Yogananda, Ramakrishna, San Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús y místicos sufíes, se puede pensar que esta relación es finalmente una fuente de gozo inconcebible.

Devoción, entrega y liberación

Cuando trasciendes maya, el engaño cósmico



Cuando trasciendes maya (engaño cósmico) en la quietud de tu alma, el mundo no desaparece, pero el corazón completo de su significado cambia. La visión espiritual no revela que el mundo no exista. Más bien todo él existe, pero de forma significativamente diferente de cómo era antes: todo es el ser y el alma y la naturaleza de la Divinidad, todo es Krishna. 

No hay consuelo en que la liberación (del sufrimiento o de la reencarnación) pase de la parcialidad del mundo a la grandeza divina, de la acción al silencio. Porque el Bhagavad Gita insiste en que, mientras vives, debes ser consciente del Ser y de su silencio, y aun así actuar con poder en el mundo de la naturaleza. 





domingo, 30 de octubre de 2016

Trascender el pequeño "yo" de deseos


Algunos comentaristas cristianos han malinterpretado la filosofía india al pensar que trata de aniquilar la individualidad y renunciar a la vida. La disciplina yóguica no trata de anular a la persona, sino de anular al ego, nuestro pequeño “yo”, enfrascado en sí mismo y en obtener sus pequeños y transitorios goces. Este mismo proceso de trascender el ego es el que realizan los místicos cristianos (y los místicos de diferentes tradiciones religiosas) y al llevarlo a cabo atraviesan la llamada “noche oscura del alma”. En ella se van abandonando los diferentes impulsos que no están en sintonía con nuestro propósito más elevado, se van soltando las partes de nuestra personalidad, nuestros gustos y apetencias, a veces muy familiares y queridos, que no responden a la voz de nuestro ser superior:


"Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtatela. Es mejor para ti entrar en la Vida manco, que ir a la gehenna con las dos manos, al fuego inextinguible", (Marcos 9.43).

El fuego inextinguible es el fuego del deseo, de la búsqueda del gozo en experiencias de los sentidos, que nunca acabarán de saciar esa necesidad interna de plenitud. El "pecado" es el error de buscar ese gozo fuera de nosotros, olvidando el Reino interno de Dios. 

La entrega al ser superior
Cristianismo y Yoga

lunes, 17 de octubre de 2016

Samata, ecuanimidad en el entorno ordinario


La mejor forma de prepararse para la vida espiritual cuando uno tiene que vivir en ocupaciones y entornos ordinarios es cultivar una completa ecuanimidad y desapego, y el samata (equilibrio) del Bhagavad Gita, con la fe de que el Divino están ahí y de que la Voluntad divina trabaja en todas las cosas, incluso en el presente, bajo las condiciones de un mundo en ignorancia. Más allá de esto están la Luz y el Gozo hacia los que trabaja la vida, pero la mejor forma para que lleguen y se establezcan en el ser individual y en la naturaleza es crecer en esta ecuanimidad espiritual. Esto resolvería también tus dificultades con las cosas desagradables y molestas. Todo lo desagradable debe ser afrontado con este espíritu de samata.

Sri Aurobindo

domingo, 25 de septiembre de 2016

La cueva del Maestro Jesús, cerca de Rishikesh


Vuelta a la cueva de Jesús, cerca de Rishikesh, uno de mis lugares favoritos de la India. Aunque no hubo mucho tiempo para meditar, fue suficiente para expandir una vez más el corazón.

Jesús era un hombre libre, sólo seguía a su Dios, y nada podía atarlo. ("la Verdad os hará libres").Y enseñaba lo mismo a sus discípulos. Sus enemigos siempre fueron la casta sacerdotal (igual que le pasó a Buda), que tras su muerte organizaron montajes en su nombre traicionando de nuevo sus enseñanzas. Pero al final es el amor universal, que crea y renueva mundos, la experiencia última, el fin y el comienzo de todo. Y Jesús era el servidor de ese amor, libre de todo condicionamiento.

jueves, 22 de septiembre de 2016

En Badrinath, Himalaya


En el valle de Badrinath, Himalaya, la sensación que tienes es que estás en un espacio más allá del tiempo. Durante siglos yoguis y santos han consagrado este lugar con sus meditaciones; y el mismo Babaji lo bendice con su presencia, aquí logró el soruba samadhi, la divinización de su cuerpo físico. Hace poco tuvimos el privilegio de ocupar las habitaciones del nuevo ashram de Kriya Yoga allí construido - la casa naranja, al lado de las banderas. Ciertamente está ubicado en un espacio sagrado, no he encontrado un lugar en India donde se entre en un estado meditativo de forma tan profunda como allí.

miércoles, 27 de julio de 2016

La fase final de la sadhana de Kriya


“La última fase y el clímax de la sadhana es Diksa, la iniciación y bendición del Satgurú. Un gurú es alguien que ha realizado a Dios y puede dispersar la oscuridad de la ignorancia. Él puede mostrar el camino, mientras que un Satgurú como Kriya Babaji puede con un toque, una mirada o el mero deseo mostrar a Dios al discípulo preparado. En las fases finales, el practicante de Kriya puede alcanzar la meta de un salto, tras recibir la Diksa del Satgurú.

Todos los aspirantes serán probados completamente antes de ser aceptados por el gran maestro (la paciencia y el auto-sacrificio son indispensables para el éxito), pero si uno se las arregla para ganar Su gracia omnipotente descubrirá, mediante la experiencia, que es una de las bendiciones más grandes a las que puede aspirar un ser humano” - Yogui Ramaiah


“Son indispensables la muerte del ego y la construcción de tu propia mansión bajo la gracia de Dios y del Gurú” - La voz de Babaji

miércoles, 20 de julio de 2016

Om, el camino del vuelta al Uno


El Uno decidió convertirse en muchos, por su propio entretenimiento, o quizás para compartir su gozo. Y en entre el Uno y los muchos está la vibración cósmica del Om, que genera toda la multiplicidad. El yogui sintoniza con la vibración omnipresente de Om, la escucha y se absorbe en ella, y entonces empieza a presentir y a vivenciar esa única Presencia que está en todas partes. El Om se convierte así en el camino de vuelta al Uno.

"En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir", Juan 1.1-4.

martes, 21 de junio de 2016

El Yoga es para la gente, no la gente para el Yoga


A veces me sorprendo cuando alguien viene a clase de Yoga con la inquietud de si "lo hará bien". Yoga es el arte de identificarte con lo que realmente eres, y los yoguis dicen que somos Existencia-Consciencia-Gozo. La clase es para experimentar eso. En el Kriya Yoga usamos las asanas como preparación, para crear un equilibrio para la meditación posterior, no enfatizamos el perfeccionismo postural, el hacerlo así o asá, sino la relajación. El cuerpo es temporal, inevitablemente se deteriorará, y cuanto más apego tengas al cuerpo más sufrirás cuando esto suceda. Así que tendrás que buscar tu apoyo vital en otra cosa. Con las asanas (sencillas) creamos una base para poder luego experimentar esa realidad fundamental, que se manifiesta como paz primero, luego gozo, e incluso como inspiración y guía.

Grandes yoguis contemporáneos como Sri Aurobindo, Yogananda o Haidakhan Baba ni siquiera enseñaban asanas; en vez de ello enfatizaban, respectivamente, la entrega constante al Divino, la práctica de respiración y meditación, y la repetición del nombre Divino y el servicio desinteresado (Karma Yoga). Porque tradicionalmente hay muchas formas de Yoga, y el practicante debe seguir aquella que encaje mejor con su temperamento. Así que en la clase de Yoga no se trata de "hacerlo bien", sino de crear un espacio sin competencia en el que puedas vislumbrar la paz, el gozo y la inspiración del Ser a través de diferentes técnicas sencillas pero profundas. Y cualquier cosa que hagas para ello estará perfectamente bien.

martes, 14 de junio de 2016

El sendero de los Siddhas


Una palabra que define el sendero de los Siddhas es "transmutación" - de las energías, de la mente, de los intereses, incluso del físico. Yoga es este proceso de transmutación. Otra palabra que lo define sería "entrega" - ¿a qué? A un principio superior. El yogui debe encontrar ese principio superior dentro y fuera, sintonizar con Él, y entrega paulatinamente sus energías, intereses y forma de vida a ese principio. Esto forma parte de la transmutación.
La Shakti, la energía, tiene un papel fundamental en este proceso. En Siddhas como Sri Aurobindo era la energía divina la que descendía y culminaba la transformación. Los 18 Siddhas despertaban y elevaban la Shakti a través de kriyas o técnicas yóguicas, entre las que destaca el pranayama.
Esta transmutación se resume en el dicho "el jiva se convierte en Shiva" - el individuo se convierte en divino. En el logro supremo de los Siddhas la transformación incluye todo, incluso el cuerpo físico del yogui.

viernes, 20 de mayo de 2016

Receptividad y Gracia


La gracia está constantemente derramándose, en todo momento y para todos, incluso en eventos que consideramos desgracias. Cuando, a través del Yoga, aprendemos a volvernos receptivos a ella, a sintonizar con ella y dejar que guíe el timón, entonces se multiplica ilimitadamente. Pero para ello primero hay que entregar incluso los gustos conocidos del ego, para recibir a cambio algo que no podemos imaginar.

Dificultades y oportunidades


Las dificultades se convierten en oportunidades para volvernos hacia la fuente de guía interna y recibir la Gracia.


Ecuanimidad



Cuando comienzas a explorar el Yoga, la calma puede que no sea tu primer objetivo. Puedes ser fácilmente arrastrado por la búsqueda de las llamadas “experiencias espirituales”, la buena forma física, la pérdida de peso, el significado existencial, o la reducción de los efectos del estrés. Tales objetivos son valiosos por sí mismos, pero sin calma ninguno de ellos durará, dada la programación de los cuerpos emocional y mental y su influencia avasalladora. Por tanto, es de importancia primordial que tú, como estudiante de Yoga, comprendas por qué la ecuanimidad debe ser tu primer objetivo, y cómo lograrla.

Ecuanimidad significa permanecer calmado o con la mente imparcial frente a cualquier fuente de perturbación, no importa si la vida te trae lo que quieres o lo que no quieres, placer o dolor, verdaderamente, cualquiera de las dualidades de la vida. Como la famosa réplica de Ramana Maharsi, cuando le pidieron que describiese su estado de iluminación: “Ahora nada puede perturbarme más”.

G. Satchidananda, "La iluminación: no es lo piensas"

miércoles, 4 de mayo de 2016

Preparación para la Consciencia Superior

Esta Consciencia Superior que lleva consigo una sensación de existencia amplia y sin límites, luz, poder, paz, gozo, etc. está siempre encima de la cabeza, y cuando algo de la Fuerza espiritual desciende para trabajar sobre la naturaleza, es de ahí desde donde viene. Pero nada como el pleno descenso de la paz, el gozo, etc. puede venir mientras el ser no esté preparado. Muy usualmente la primera preparación es trabajar sobre la naturaleza mental, emocional y física de tal manera que el alma, el ser psíquico (la chispa divina en el corazón) pueda tener una oportunidad de manifestarse y de influenciar al resto de la naturaleza; para ese propósito, todas las principales oscuridades de la mente y del emocional tienen que ser combatidas y expulsadas, y el cuerpo físico preparado también de forma material para que el descenso sea posible.
Sri Aurobindo, Cartas sobre el Yoga

Newsletter de mayo: "Preparación para la Consciencia Superior":
Suscripción: suscribir@kriyayogadebabaji.net

Compartir el Ser que somos



En el Yoga las posturas o asanas son una preparación, nunca un fin en sí mismas. De hecho, textos fundamentales como el Bhagavad Gita o el Yoga Vasishtha ni siquiera hablan de ellas. La clave de las asanas es "estabilidad" - física, emocional y mental. Sobre esta base de estabilidad podemos lanzarnos a la vivencia directa del Ser, la realidad última - Yoga. Tras la estabilidad que nos dan las posturas llega lo mejor, la práctica de respiración y meditación, cuando subimos al cielo. Al cielo dentro de nosotros, ese espacio de infinita consciencia interna, cuya naturaleza es puro gozo, y que se hace patente cuando nos volvemos "pobres de espíritu" al dejar caer los movimientos de la mente. Compartimos juntos ese mismo espacio luminoso que somos, y entonces nuestras diferencias - creaciones de la mente - se difuminan. Hoy en el río.

(Gracias Kalika por la bella foto).

La mejor técnica de Yoga


Babaji: “Créeme mi niño cuando te digo que el hombre que ama a los demás, que es devoto y que vive una vida de auto-entrega, es mucho más poderoso, incluso en alterar sus propias circunstancias, su entorno y sus tendencias, que el hombre que ha aprendido todas las escrituras, que se ha mortificado a sí mismo sentándose en medio de los cinco fuegos, que ha dominado el pranayama, que se ha encerrado a sí mismo en cuevas, que ha despertado su kundalini y que ha repetido millones de mantras millones de veces y que ha realizado las ceremonias más caras y elaboradas para el cumplimiento de diferentes deseos específicos” - 

La voz de Babaji


(La mejor técnica de Yoga de todas es la entrega al Satgurú, por la que uno se convierte en su instrumento para mejorar su vida y la de todos - la entrega es el mayor logro para Babaji y los Siddhas).

lunes, 18 de abril de 2016

La danza de Shiva, la danza del Ser


La vida se comprende con el corazón, nunca con la mente. Hay un momento extático en el que el sadhaka exclama "ah, ahora entiendo"... cuando el corazón se pone a danzar y descubre el gran secreto de la vida: que todo y todos forman parte de su ser, y que el corazón es el hilo que enhebra todas las existencias. Pero para ello primero es necesario calmar y trascender la mente, igual que las aguas turbias se vuelven transparentes al aquietarse. A partir de ahí surge la danza de Shiva, la extática danza de la consciencia, que juega libre en todas partes, liberada de la limitación de la mente. Cuando saborea este elixir, el yogui quisiera vivir ahí para siempre. Y también quisiera poder compartirlo con todos... "Que todos puedan experimentar el gozo que yo siento" era un dicho de los Siddhas.

jueves, 7 de abril de 2016

Espacio eterno


El Señor uno que está en la consciencia como Aum,
el uno que es como fuego en la consciencia
el uno que es una equidad en la consciencia
está ahí como espacio, en la consciencia dentro del cuerpo.

La respiración vital y el espacio se vuelven uno,
cuando la luz interna pulsante se funde,
conforme la kundalini trenzada surge y asciende
mi consciencia brillante se convierte en el espacio eterno.

Siddha Tirumular,
"Tirumandiram"

viernes, 1 de abril de 2016

Caminando sobre las aguas de la mente


Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos - Evangelio de Mateo, 5,3.
Mediante la práctica constante y con el desapego surge el cese de la identificación con las fluctuaciones de la consciencia - Yoga Sutras de Patajanli, 12.1.
El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo - Evangelio de Mateo, 13.44.

En el Kriya Yoga de Babaji la primera técnica de meditación, en la que se enseña el desapego, sirve para limpiar y purificar el propio subconsciente, incluyendo las propias tendencias o samskaras. Por ello esta técnica es básica y decisiva para el propio avance, y se convierte en uno de los fundamentos de la práctica. Uno puede dejar de ser afectado por sus patrones habituales, primero, en cuanto se da cuenta de cuáles son, y segundo, al elegir conscientemente no actuar según su influjo.En el Bhagavad Gita se cuenta cómo Arjuna se desmoralizó ante el desafío de tener que combatir contra sus propios conocidos. Krishna le reconfortó y le animó antes de la batalla, instándole a que cumpliera su deber. Esto es una metáfora de la batalla del Yoga, en la que, inspirados por nuestro ser superior, Krishna, luchamos contra nuestras tendencias habituales de conducta, nuestros parientes.


miércoles, 30 de marzo de 2016

Perturbaciones de superficie


Dudas, lucha, esfuerzos y fracasos, lapsos, alternancia de felicidad y de infelicidad, condiciones buenas y malas, estados de luz y estados de oscuridad es el destino común de los seres humanos. No son creados por el Yoga ni por el esfuerzo por la perfección, sólo que en el Yoga uno se vuelve consciente de sus movimientos y de sus causas en vez de seguirlos ciegamente, y al final uno se abre camino a través de ellos hacia una consciencia más clara y más feliz. La vida ordinaria permanece hasta el fin como una serie de problemas y luchas, pero el practicante de Yoga emerge de los problemas y de la lucha a un terreno de serenidad fundamental que las perturbaciones superficiales pueden tocar pero no destruir, y finalmente, todas las perturbaciones cesan del todo.


Sri Aurobindo

jueves, 24 de marzo de 2016

La cueva de Jesús en la India


Poco después de la publicación del libro "El Yoga de Jesús" tuve oportunidad de viajar al norte de India con Govindan Satchidananda, mi profesor. Antes de salir supe que en Rishikesh, uno de los sitios que íbamos a visitar, al pie del Himalaya, había una cueva donde santos de India como Papa Ramdas o Swami Rama Thirta dijeron que había meditado Jesús mismo. Tras haber dedicado los años recientes a escribir sobre sus enseñanzas desde el punto de vista del Yoga, me pareció cuanto menos interesante que me llegase esa información. Guardé la descripción del lugar con la esperanza de poder encontrarlo y meditar allí. La localización de la cueva no parecía fácil. Algunas guías turísticas decían, además, que las afueras de Rishikesh podían ser un lugar peligroso.

Nada más llegar a India una compañera de viaje me regaló una imagen de Jesús, la misma de la portada del libro, pensé que era una buena señal. Así que en Rishikesh tomamos un taxi dos compañeros de viaje y yo, en busca de la cueva, situada a media hora de coche, atravesando un camino lleno de curvas y de monos. Lo cierto es que, lejos de la ciudad, al abandonar la carretera y descender al lecho del río Ganges, nos vimos inundados por una paz confortadora; es un sitio donde muchos renunciantes practican la meditación. 


N
ada más llegar al lugar de referencia para empezar nuestra búsqueda, saqué mis notas, aunque realmente tenía pocas esperanzas de localizar ese sitio, y además tampoco teníamos mucho tiempo. Pero había allí un indio ¡que hablaba español! Le enseñé mis fotocopias, y sin más tardanza habló con alguien del lugar, y en cinco minutos nos había llevado a la cueva.

El lugar era pequeño, y hubo que trepar un poco por las piedras. Meditamos allí, sudando por el calor húmedo de la tarde. Pero la meditación allí satisfizo nuestras expectativas: energéticamente fue una de las experiencias más poderosas del viaje, sobre todo en las horas posteriores. Al meditar sentí una presencia sobradamente conocida y familiar (después mis acompañantes compartieron una experiencia similar), directamente vinculada con el corazón, y que el círculo finalmente se cerraba: comprendí cómo Jesús, Babaji y la India estaban perfectamente unidos.  Me siento muy agradecido por esta experiencia.

Tres años después volví a Rishikesh y fui con una amiga otra vez a la cueva para meditar. Pero cuando llegamos, sorpresa, la cueva estaba ocupada por un joven sadhu, un renunciante vestido con una túnica ocre. La entrada estaba cerrada - por así decirlo - con una tela. Nos acercamos hacia allí. Lo que pasó a continuación me sigue confundiendo: intercambiamos una mirada y una sonrisa con el joven sadhu, y sencillamente entramos dentro de la cueva a meditar, mientras él se hacía respetuosamente a un lado. Ahora lo pienso y no entiendo cómo me metí allí sin más, pero en ese momento fue algo natural y fluido (en India pasan cosas así, cosas lógicas que no siguen la lógica...).

La meditación allí nos devolvió una vez más esa sensación de familiaridad y plenitud, esa plenitud que alimenta y llena el corazón. Al acabar mi amiga se puso a llorar, feliz y desbordada por ella. Y a continuación,  muy despacito, se introdujo amable y sigilosamente el sadhu de la cueva, dejándonos respetuosamente una bandeja con dos tés que nos había preparado mientras meditábamos. ¿Quién era ese sadhu? Era muy joven, bello y dulce. Le pedí si le podía hacer una foto, se negó modestamente, pero me ofreció a cambio que le hiciera fotos a unos cachorros de perro que me trajo, que parecía haber adoptado. Me acordé que hacía bastantes años me aficioné mucho al calendario maya (uno ha hecho cosas muy raras en esta vida), y el perro era el arquetipo del corazón y del amor. 


Nos despedimos con cariño del sadhu, le dejamos dinero - que lo miró extrañado - y volvimos al mundo. 


Espero regresar allí otra vez. Aunque mi aspiración es encontrar esa cueva dentro.