lunes, 22 de septiembre de 2014

"¿Qué forma he de atribuirte para poder pensar en Ti?"

























Dijo Arjuna (el devoto),"¿Cómo podré conocerte yo a través de la meditación? ¡Oh mi Señor! ¿Qué forma he de atribuirte para poder pensar en Ti?".


La respuesta de Krishna (la consciencia cósmica) fue:

“Escucha, pues, oh Arjuna, pues voy a revelarte algunas de mis manifestaciones. Sólo las principales, pues en verdad, es imposible cantar las glorias de Mi infinita grandeza. No hay un fin para mis divinas manifestaciones en los diferentes órdenes.

Yo soy el Espíritu, principio eterno que mora en el corazón de todas las cosas. Soy el principio, el medio, el fin de todos los seres vivos.

Yo soy la mente, y morando dentro de todos los seres vivos, Yo soy la Luz de la conciencia.

Entre los espíritus radiantes, yo soy el fuego, y entre las más altas cumbres Yo soy el Kailash, la montaña de los dioses.

Todo lo que existe halla en Mí su principio, su medio y su fin. Entre todos los conocimientos, Yo soy el Conocimiento del Alma. Entre los muchos caminos, Yo soy el único que conduce a la Verdad.

Soy el tiempo eterno, el Creador que todo lo ve.

Soy la muerte que pone fin a todas las cosas, al igual que soy el origen de todas las cosas que han de venir.

Entre las propiedades de la Naturaleza soy la Fama y la Prosperidad, la Memoria, la Inteligencia, la Elocuencia, la Constancia, y la paciente Bondad.

Soy la astucia en los juegos de azar, y la belleza en todas las cosas bellas. Victoria soy, siendo al tiempo la lucha por conseguirla. Soy la bondad en aquéllos que son bondadosos.

Soy el Silencio en el que se esconden los sagrados misterios: Soy el Conocimiento de aquéllos que en verdad conocen.

Y has de saber, oh Arjuna, que soy Yo la semilla de todo y que sin Mí no existiría ninguna de las cosas que se mueven ni tampoco aquellas que permanecen inmóviles.

¡Oh Arjuna! Estas palabras que he pronunciado correspondiendo a tu ruego, revelan tan sólo una diminuta parte de Mi infinita gloria.

No obstante, has de saber que todo cuanto haya de bello o bueno, toda chispa de gloria o de poder que puedas apreciar forma parte de mi naturaleza.

Mas, ¿para qué abrumarte con la incontable diversidad de mis manifestaciones? Te basta con saber que con una pequeña parte de mi Ser, Yo mantengo el universo entero. En realidad, Yo Soy.”


Bhagavad Gita, cap. X.

martes, 2 de septiembre de 2014

Ganesha, el guardián del umbral


La imagen de Ganesha, con cuerpo humano y cabeza de elefante, es una de las más populares en India, y es muy rica, además, en significados y enseñanzas. 
Los Siddhas usaron estas imágenes en sus poemas, para transmitir conocimientos yóguicos ocultos.


Ganesha personifica el aspecto de Dios que despeja los obstáculos para las empresas humanas, sean materiales o espirituales; preside todos los comienzos, y los hace posible con su bendición. 
Él despeja los obstáculos del karma para que puedas realizar tu misión en la vida. Es también uno de los aspectos más accesibles del Divino; se dice que si le rezamos como Ganesha es fácil recibir una respuesta.  

 

Una persona que conozco comentó cómo tuvo su primera bendición con Ganesha: "Volvía a mi casa una noche, pero estaba el desfile de la víspera de la noche de Reyes, lleno de gente, y no podía pasar. En el desfile salía un elefante, y me acordé de Ganesha, "el que despeja los obstáculos", tal como acababa de leer en el libro "Autobiografía de un yogui". Así que le pedí a Ganesha que intercediera para que pudiera pasar y llegar a mi casa. Al momento, el elefante del desfile se giró hacia mí, desviándose momentáneamente del recorrido - y toda la gente se hizo a un lado. Aproveché para cruzar, pensando... genial".


Ganesha también representa el discernimiento y la prudencia. ¿Has visto a un elefante manejar su trompa? A pesar de ser tan voluminosa y fuerte, la mueve con un cuidado exquisito, sin dañar jamás con ella a los que tiene cerca.

Ganesha, se dice, está asociado al primer chakra, de modo que el sendero espiritual empieza con su bendición.

Se le representa apoyado sobre un pie, manteniendo el otro en el aire, lo que significa que debemos tener un pie en el mundo y otro pie en la vida espiritual. De sus dos colmillos, uno lo tiene cortado; esto significa que no debemos caer en la dualidad del mundo, sino ver a la única Divinidad tras todos los acontecimientos.

La montura de Ganesha es una rata, que se desplaza de forma sigilosa e inadvertida: así es como trabaja la gracia de Dios, en la oscuridad y sin que nos demos cuenta, abriendo los caminos y las puertas. Pero una rata también puede acabar con las cosechas almacenadas en los graneros, si no la mantenemos bajo control. De forma similar, el deseo descontrolado nos hace perder nuestras ganancias materiales y espirituales. ¿Cómo puede un elefante ir montado sobre una rata? Ganesha puede hacerlo ya que, aunque disfruta de la vida, mantiene al deseo bajo control. Le encanta comer dulces; su gran vientre nos muestra que debemos digerir por igual todas las experiencias de la vida, sean placenteras o dolorosas. También disfruta danzando y tocando el tambor. El tambor representa el sonido cósmico Om; uno de los significados esotéricos de Ganesha es que es la imagen del Om, cuya sílaba en sánscrito parece el contorno de un elefante.

El origen de Ganesha es peculiar. Se dice que Parvati, la consorte de Shiva, deseaba tener un hijo que vigilara para que nadie la molestase cuando se bañaba, mientas su esposo estaba ausente en sus meditaciones. Así que modeló una figura humana con barro y le dio vida: Ganesha. Parvati fue a bañarse, y dejó a su hijo cumpliendo fielmente su trabajo de vigilante. Ocurrió que Shiva volvió a su hogar, y se encontró con Ganesha, que de ninguna forma le dejó pasar. Irritado, Shiva acabó con su vida cortándole la cabeza. Parvati, al descubrir lo sucedido, se enfadó sobremanera y le dijo a Shiva que había matado a su propio hijo. Shiva tomó la cabeza del primer ser que se encontró – un elefante – y se la puso al cuerpo de Ganesha, devolviéndole la vida (en India son expertos en arreglar las cosas sobre la marcha). Parvati tampoco puso objeciones al cambio... al fin y al cabo, una madre es una madre. Desde entonces Ganesha mantiene esa forma, con la que es conocido y venerado.

Parvati es Shakti, la energía universal, y Shiva es la Consciencia universal. Para llegar a experimentar la consciencia pura, Shiva, debemos ser transformados. El ego humano debe ser sustituido por el discernimiento, representado en la cabeza del elefante, capaz de ver al Divino en medio de la realidad cotidiana – trascender la dualidad aparente por la visión del Uno.