lunes, 14 de julio de 2014

La disciplina para manifestar el Alma



¿Necesitas el Yoga para "ser"? No, para ser no te hace falta. Puedes pasarte el día tumbado en la cama, y eres. Puedes pasarte toda la vida encerrado en la cárcel, y eres. Pero, ¿quién querría una vida así? Tu alma, tu ser real, necesita y quiere manifestarse a través de tu mente, tus emociones, tu cuerpo, y desarrollar toda su plenitud en este mundo. Ése es el juego, y uno es más feliz y pleno cuanto más lo juega. Pero, en este intento de manifestarse, el alma choca con las limitaciones del "yo", la principal de las cuales se llama "ego" - la creencia de que somos un ser separado de todo, jugando a la dependencia o a la independencia (manteniendo igualmente el error básico de la separación). El Yoga te ayuda a eliminar los obstáculos internos para que tu alma pueda manifestarse cada vez más.

Resulta muy, muy ingenuo afirmar que el ego deja de existir con sólo "ser", o con "fluir". El ego sólo quiere sus placeres físico-emocionales, no sabe nada más, y los que proclaman tales cosas raramente renuncian a ellos; en realidad, viven para ellos, es toda su existencia: comida, sexo, un entretenimiento aquí o allá. Se pierden el éxtasis de su alma por un plato de lentejas, y ¡confunden eso con la "realización"! El Yoga real acaba radicalmente con todos esos auto-engaños, te enfrenta a tus limitaciones, y no te ofrece sino "disciplina". La cosa se ve de otro modo cuando tu Alma empieza a manifestarse gracias a esa "disciplina", y el gozo indescriptible empieza a danzar sobre las antiguas limitaciones del ego.

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