lunes, 26 de agosto de 2013

Ojos para ver


La Divinidad está aquí, entre nosotros. El problema está en que no la vemos porque buscamos cosas espectaculares. Está el sol, que todas las mañanas nace e ilumina incondicionalmente a todos, sin distinciones. Están las plantas, que germinan una y otra vez, y saben cuándo llega la primavera. Están las madres, que cada día hacen pequeños y grandes milagros de la forma más natural. El mundo está lleno de Divinidad en las cosas cotidianas, en cosas maravillosas que, por habituales, pasan desapercibidas: en las sonrisas de complicidad, en los gestos espontáneos amables, en la danza de la lluvia, en la belleza del mar. Sólo necesitamos ojos abiertos para ver.


No hay comentarios:

Publicar un comentario